Depuradoras

AROUSA

ENTRE LÍNEAS | O |

12 mar 2007 . Actualizado a las 06:00 h.

GALICIA ha estado metiendo la suciedad debajo de la alfombra. No la vemos, pero la tenemos por todas partes. Pero sobre todo, en nuestros ríos y en nuestros mares. Es alucinantes que estemos hablando de trenes de alta velocidad, puertos secos y grandes muelles exteriores, autopistas y todo tipo de proyectos de futuro y aún no tengamos resuelto un asunto tan sencillo como el de la depuración de las aguas residuales. Alucinante. Cauces tan emblemáticos como el Umia y el Ulla, que además dan de beber a miles de personas, y la propia ría de Arousa, orgullo de nuestra industria acuícola, pesquera, conservera y marisquera, son auténticos vertederos. Es así de crudo. Además de las muchas depuradoras que faltan, las que existen están desbordadas o anticuadas o, como el caso de Pontecesures, apagadas porque el Concello no tiene dinero para costear su puesta en marcha. Es el mejor ejemplo de cómo hemos hecho las cosas por aquí en lo que al tratamiento de nuestros residuos se refiere. Una palabra basta para definirlo: chapuza.