Un escape genera una nueva trifulca entre los bomberos y Protección Civil

Serxio González Souto
Serxio González VILAGARCÍA

AROUSA

El empleo de maquinaria en una fuga de gas enfrentó a ambos cuerpos de emergencia El cruce de reproches eleva la tensión que suscita la escasa claridad de competencias

07 mar 2007 . Actualizado a las 06:00 h.

?ilagarcía es, definitivamente, un territorio abonado a la fricción entre Bombeiros do Salnés y el grupo municipal de intervención rápida dependiente de Protección Civil. Ayer, la tensión que desde hace tiempo protagoniza las relaciones entre ambos cuerpos volvió a campar a sus anchas, concluyendo en un agrio cruce de reproches en torno a una fuga de gas. El escenario del enfrentamiento fue la calle Bubela, en la zona de A Coca. El jueves pasado, la rotura de una tubería en el mismo edificio obligó a desalojar a los trabajadores de dos fábricas. En aquella intervención participaron Protección Civil y los bomberos comarcales. Ayer, a las nueve menos cuarto de la mañana, una segunda avería llevó a ambos cuerpos de emergencia a acudir de nuevo al barrio. Los miembros de la escuadra municipal procedieron a retirar de la acera a los obreros que allí operaban y a aislar un área de precaución en torno a la conducción dañada. También emplearon el explosímetro para evaluar el peligro potencial existente. Escaso, al parecer, tanto por la dimensión de la avería como por el efecto dispersor que ejercía el fuerte viento reinante. A continuación, pensaban taponar el escape. Fue entonces cuando surgió la encendida discusión. Los bomberos, que regaban la zona, reprocharon a los integrantes del equipo de Protección Civil que recurriesen a cierto tipo de maquinaria, algo que, aseguran, prohíbe expresamente el protocolo de actuación en esta clase de intervenciones. Los operarios municipales alegaron que el riesgo había sido ponderado, que la maquinaria era hidráulica y que el motor había sido emplazado a 30 metros de la fuga en cuestión, a favor del viento. Como quiera que los argumentos respectivos no convencieron a unos y otros, el intercambio de reproches se adueñó de la escena hasta que el personal de Gas Galicia llegó al lugar de los hechos y se hizo cargo de la restauración de la tubería de la discordia. Mientras, el empleo de agua y sus consecuencias para las soldaduras se convirtía en otro motivo de discusión.