ENTRE LÍNEAS | O |
03 mar 2007 . Actualizado a las 06:00 h.CUANDO se trata de nuestra seguridad, hay que dejar de lado cismas, celos y diferencias. Tenemos un largo historial de piques entre la Policía Nacional, la Guardia Civil y las policías locales, así que no cabía esperar que sucediera otra cosa entre los Bomberos y Protección Civil. Llevamos en la sangre el estar divididos. Vilagarcía tiene una de las agrupaciones de Protección Civil más eficientes de toda Galicia. No lo digo yo, lo dice la Xunta. Esos chicos se dejan la piel y muchas veces se juegan la vida para salvar las nuestras. Lo mismo que los bomberos, que son otro ejemplo de dedicación. Pero en la capital arousana sólo hay un par de bomberos por turno, porque el PP en su día, por pura política, quiso poner la sede en Ribadumia, contra toda lógica, en lugar de en la ciudad. Por eso no se puede entender que haya quien quiera prescindir o ningunear a Protección Civil. Porque son tan eficaces como necesarios. Sin ellos, ya me explicarán como dos bomberos iban a hacer frente a todas las emergencias. La solución al conflicto se resume en dos palabras: respeto y coordinación.