Un plantel de 38 agentes vigilan las concesiones del sur de la ría

La Voz LA VOZ | VILAGARCÍA

AROUSA

El número de vigilantes oscila entre los 2 de Vilaxoán y los 11 de A Illa Cofradía y Xunta se coordinarán para mejorar el control en el libre marisqueo

16 feb 2007 . Actualizado a las 06:00 h.

?os patrones mayores de la ría se reunieron ayer con los responsables del servicio de Gardacostas de la Xunta en esta zona. El encuentro llevaba tiempo en la agenda de los responsables de los pósitos. Y, aunque el tema del furtivismo ha levantado ampollas entre los responsables de las cofradías, la reunión transcurrió en un clima tranquilo y de consenso. Así lo destacaron al final del encuentro voces tan dispares como el gabinete de prensa de la consellería de Pesca y la patrona mayor de Vilanova, Evangelina Lago. El encuentro sirvió, básicamente, para insistir en cuestiones ya tratadas en reuniones anteriores. Se ratificó, por un lado, la presencia de una lancha de la Xunta durante las 24 horas del día en el mar. Y se analizó, de nuevo, la posibilidad de embarcar a los agentes de guardacostas en las lanchas de las cofradías. Al menos, hasta que la Xunta resuelva el conflicto laboral con los trabajadores de ese servicio. Pero quizás el asunto que consumió más tiempo fue el debate sobre cómo coordinar los medios de los que disponen las cofradías y los que tiene la Consellería de Pesca. Esa labor conjunta tendría que cuajar en la mejora de las tareas de vigilancia en los bancos de libre marisqueo. Los efectivos En la zona sur de la ría, las cofradías suman un total de 38 agentes. El pósito que dispone de más medios es el de A Illa: allí han contratado a una empresa privada que dispone de diez agentes, a los que hay que sumar uno más que depende directamente de la cofradía. Por números, siguen las cofradías de O Grove y Cambados, ambas con ocho efectivos en su servicio de vigilancia. Mientras los mecos utilizan la misma estrategia que los isleños -casi todos los trabajadores pertenecen a una empresa-, en Cambados han optado por mantener a sus ocho vigilantes bajo las directrices directas del pósito. En Vilanova, son sólo seis los agentes de los que dispone el pósito para realizar tanto trabajos de control por tierra como por mar. Las cofradías vilagarcianas son las que disponen de menos medios de control: en Vilaxoán, donde la vigilancia depende de una empresa, trabajan habitualmente dos agentes que se refuerzan en los momentos en los que se recrudece el furtivismo. En Carril son tres los trabajadores contratados por la cofradía para recorrer y vigilar las concesiones del pósito y los parques de cultivo. En total, son 38 los guardas de pesca marítima de los que disponen las cofradías del sur de Arousa. Una cifra que se coordinará con los medios de la Xunta para que, día y noche, haya ojos que vigilen los bancos marisqueros de la ría.