ENTRE LÍNEAS | O |

15 feb 2007 . Actualizado a las 06:00 h.

«EU TAMÉN fun furtiva toda a vida, e agora estou organizada». La frase, antológica, es de Evangelina Lago, recién nombrada patrona mayor de la Cofradía de Vilanova. Si quieren conocer todos los detalles, pasen a la página 5, en la que publicamos la entrevista completa. Es antológica porque para empezar es de una sinceridad que sólo merece el aplauso. Y segundo porque relata a la perfección la historia de cómo ha evolucionado el marisqueo en Galicia en los últimos veinte años. Al principio, todas las gentes que arañaban al mar sus tesoros en las playas eran furtivas, porque el sector no estaba regulado. Aquellos hombres y mujeres tenían disculpa. Los furtivos de hoy no. Son ladrones vulgares, porque el sector marisquero está hoy plenamente regulado y estructurado. Hoy mariscar es un trabajo como otro cualquiera que da de comer a muchas familias. Por eso tiene valor el testimonio de Evangelina, porque es la demostración palpable de lo bien que hemos hecho las cosas en Galicia en lo que a las industrias del mar se refiere. Por eso, no nos podemos permitir a los furtivos. Porque amenazan un esfuerzo titánico.