AREOSO | O |
14 feb 2007 . Actualizado a las 06:00 h.CUEVAS se va, el eterno presidente de la CEOE deja el puesto. No es precisamente la actualidad económica la que más me atrapa, pero la noticia no me pasó esta vez desapercibida. El señor José María Cuevas llevaba 23 años en el cargo y, se quiera o no, se ha convertido en uno de esos personajes que forman parte de mi historia. Hombre, nunca competirá en mi memoria televisiva con Heidi o el Un, dos tres , pero Cuevas ha sido el jefe de la patronal en todos los telediarios que alcanzo a recordar, cuando tocó huelga general y cuando hubo pacto económico y social y eso, en una casa donde hay tele en la cocina, acaba calando en la masa gris. Como se imaginarán no es que el asunto me afecte, pero me da pie para pensar en el tempus fugit y a reflexionar sobre que aún hay demasiado cargo público que se resiste a soltar el sillón. Y me acuerdo de Manuel Chaves que parece que no se irá hasta que le echen y de Manuel Fraga que no se marchó hasta que le echaron. Por aquí, en plan doméstico, también tenemos nuestros sempiternos, aunque a ellos la TVE les venía grande y tuvieron que esperar a que llegara Telesalnés para asomarse a la pantalla de nuestra salita de estar. El alcalde de Catoira, Alberto García, lleva nada más y nada menos que 28 años metido en las danzas de la política municipal. Jorge Domínguez, Bello Maneiro o Javier Gago -aunque el vilagarciano ya lo deja en mayo- siguen peinando canas sin soltar el bastón de mando y los hay incombustibles al desaliento, caso de Nené Barral y Rivera Mallo, que siguen tratando de recuperarlo elección tras elección. ¿Vocación de servicio público o ansias de poder? De todo habrá, como en botica. Pero hasta los medicamentos caducan y se hace necesario renovar el botiquín. Por salud, la democrática.