?as mariscadoras de O Grove llevan dos años extrayendo lapa. Capturan ese recurso por turnos, en grupos de unas 30 mujeres. Cada vez que tienen un pedido, se organizan para poder atender las peticiones de sus clientes. Y es que ni los pedidos ni el recurso son suficientes para sostener una actividad más constante por parte de las mariscadoras. Según explican desde la cofradía grovense, la lapa es un recurso complementario, que contribuye a aumentar los ingresos de las mujeres que trabajan en la playa. Por esa razón, aunque los euros que se mueven por esta actividad no son demasiados, en el pósito están satisfechos de la experiencia acumulada estos últimos años. El objetivo que ha llevado a la cofradía San Antonio, de Cambados, a adentrarse en el plan de la lapa es similar al que en su día alentó as los grovenses. Ahora habrá que esperar para ver si los resultados son igualmente positivos para la economía de las mariscadoras cambadesas.