Los parquistas registraron unos 20 robos en los últimos cuatro meses

Rosa Estévez
Rosa Estévez VILAGARCÍA

AROUSA

Las cantidades de marisco sustraídas oscilan entre los 300 y los 2.000 kilogramos Villanueva asegura que la situación es peor en Vilaxoán o Vilanova

14 feb 2007 . Actualizado a las 06:00 h.

?unque no son los principales damnificados por la acción de los furtivos, los parques de cultivo de Carril no escapan de las malas artes de los ladrones de marisco. Buena muestra de ello es el número de denuncias presentadas por los propietarios de estas concesiones ante la agrupación que preside José Luis Villanueva: en el último trimestre del 2006 y en el primer mes del 2007, este colectivo ha recibido las reclamaciones de una veintena de parquistas afectados por sustracciones de bivalvos. Y no son pequeños robos los que se denuncian: en algunos casos, los ladrones han llegado a llevarse hasta 2.000 kilogramos de almeja. Esas cantidades, sin embargo, no son las más habituales. De la mayoría de los parques desaparecen volúmenes que oscilan entre los 300 y los 800 kilogramos. En cualquier caso, cantidades suficientes para «arruinar ao parquista» que padece el ataque de los ladrones. Así lo explicaba ayer José Luis Villanueva, el presidente de la agrupación de parquistas. Pese a los problemas que padecen los socios de su organización, Villanueva es consciente de que la situación que se registra en Carril no es, ni por asomo, tan crítica como la que se vive en zonas tan próximas como Vilaxoán, Vilanova o A Illa: un triángulo especialmente sensible a la acción de los ladrones de marisco. «En Carril, ao fin e ao cabo, temos un servicio de vixiancia privado que funciona relativamente ben. E xa se sabe que os furtivos escollen ben os sitios a donde van. Coma sempre, os ladróns buscan os lugares que están máis desprotexidos para poder facer das súas sen que ninguén os sorprenda». El caso de Vilaxoán Si en Carril hay un servicio de vigilancia privado, en Vilaxoán los medios de los que dispone la empresa contratada por la cofradía para realizar los controles no son suficientes para garantizar la vigilancia de todas las concesiones marisqueras. Por esa razón, el territorio que está bajo la influencia de ese pósito sufre «noite sí, noite tamén» el ataque de los ladrones de marisco. José Luis Villanueva, que también es responsable del sector del marisqueo a flote del pósito vilaxoanés, explicaba ayer que a la gente «estáselle a agotar a paciencia». Y es que todos los trabajos de regeneración y siembra que se realizan en las concesiones tanto de a pie como de a flote no dan ninguna rentabilidad a quien realiza esas labores, todo lo contrario: el beneficio es para quienes, amparados por la oscuridad, se llevan todo el producto. «Hai cinco anos era imposible pensar que iamos chegar á situación na que estamos», sentencia Villanueva. Y, aunque asegura no querer ser tremendista, advierte que «se esta situación non se corrixe, se no mar non hai unha autoridade que poña un pouco de orde, todo esto pode acabar mesmo con mortes». Y es que, si la Administración no pone medios para luchar contra el furtivismo, «e empezamos a facer patrullas de vixiancia», en cualquier momento puede saltar una chispa que nadie será capaz de controlar después. «Que non se diga que non avisamos».