ENTRE LÍNEAS | O |
14 feb 2007 . Actualizado a las 06:00 h.EN ESPAÑA somos especialistas en crear normas que luego nadie cumple y, lo peor, que nadie exige que se cumplan. Si se echa un vistazo a las ordenanzas municipales de cualquier ayuntamiento, sabremos que están prohibidas un montón de cosas que, sin embargo, todo el mundo hace. Por ejemplo, montar en bicicleta por zonas peatonales, sacudir las alfombras por la ventana por la tarde o echar la basura antes de la noche, en bolsas que no estén cerradas o sin depositarla dentro del contenedor. De todo, lo último es lo más grave porque puede generar malos olores, es antiestético e incluso puede suponer un problema de salud. ¿Conocen a alguien al que le hayan multado por esto? Seguro que no. Y la razón es porque en todos los concellos de la zona y en casi todos los de Galicia se hace la vista gorda. La cuestión es, si hay una norma habrá que cumplirla y la Administración tendrá que exigir que se cumpla. Para seguir como estamos, a la buena de Dios, es mejor que deroguen la ordenanza y que cada cual siga haciendo lo que le dé la real gana.