ENTRE LÍNEAS | O |

13 feb 2007 . Actualizado a las 06:00 h.

MUCHOS médicos recomiendan un vaso de vino con cada comida como parte de una dieta saludable. El vino no sólo ayuda a hacer la digestión, sino que estimula la circulación sanguínea y es un buen antioxidante, por lo que combate el envejecimiento. Las bebidas destiladas son harina de otro costal. Su consumo diario no está recomendado y no forman parte de ninguna dieta saludable, aunque tampoco supongan un riesgo consumidas de forma responsable. Lo que está claro es que una cosa es el vino y otra muy distinta el ron o la ginebra y que la futura ley del alcohol hará mal si los iguala. Nuestra cultura está asociada al vino. Eso no significa que debamos ensalzar su consumo, pero tampoco penalizarlo. El mensaje que hay que enviar desde la Administración es claro: consumo responsable y de calidad y, por supuesto, ni una gota si se va a conducir. La educación es en lo que hay que trabajar. Yo prefiero que mi hija se tome una botella de Rías Baixas en la cena con unos amigos a verla hacer botellón con unos cubatas en el parque Miguel Hernández.