El servicio de comedor llega al 16% de los colegios de Primaria de Arousa

Bea Costa
B. Costa VILAGARCÍA

AROUSA

La Consellería de Educación espera que a corto plazo se produzca un incremento de la oferta Los beneficiaros en la comarca suman más de 1.400 alumnos repartidos en siete centros

10 feb 2007 . Actualizado a las 06:00 h.

En Arousa la universalización del servicio de comedor escolar todavía está lejos. De los 36 centros públicos de educación Infantil y Primaria que existen en este territorio sólo seis disponen de este servicio lo que supone el 16% del total. Los beneficiaros suman más de 1.400 alumnos repartidos en los colegios Progreso, de Catoira (314); colegio de Mosteiro, en Meis (323); Valle-Inclán, de O Grove (50); Julia Becerra Malvar, de Ribadumia (220); Baño-Xanza, en Valga (273 entre los cuales se incluyen los del módulo de Infantil); y A Lomba, en Vilagarcía (165). A esta relación hay que sumar el centro de educación especial de Vilagarcía, de gestión directa de la Consellería de Educación, que cuenta con 72 usuarios. El perfil de la gestión y funcionamiento difiere dependiendo del centro de que se trate. Son de gestión directa los de Mosteiro, Catoira, Valga y A Lomba mientras que el resto de los comedores nacieron por iniciativa de los padres y son gestionados por las APAs, bajo la supervisión de los consellos escolares. La principal diferencia entre ambas modalidades es, que en los de gestión directa, el servicio para aquellos alumnos que utilizan el transporte escolar es totalmente gratuito frente a los gestionados por las asociaciones en los que los padres deben pagar una parte. Ayudas públicas Las ayudas de la Xunta para comedores oscilan entre el 20% y el 50% lo cual permite abaratar costes para los usuarios. En Ribadumia, por ejemplo, un niño que come los cinco días de la semana en el colegio paga 37 euros al mes y 8 euros si sólo lo hace un día. En este caso, el servicio también cuenta con ayudas del Concello. Los comedores con más historia son los de Catoira (1968) y Baño-Xanza (1974) frente al de O Grove que empezó a funcionar el curso 2005-2006 y el Becerra Malvar que se estrenó este mismo curso. Es el Progreso el centro que la consellería ha tomado como modelo a la hora de plasmar su política en esta materia dado que aglutina las características que primarán a la hora de crear y potenciar los comedores escolares: la existencia del servicio de transporte escolar, número de alumnos y ciclos -en este caso se concentran Infantil, Primaria y ESO- y la tendencia al alza de la matrícula. La apuesta por este centro es clara: la consellería acaba de contratar a un ayudante de cocina, en junio realizará obras para ampliar el comedor y ha concedido 4.430 euros para la promoción de menús saludables. Las previsiones de Educación indican que en un plazo inmediato se producirá un notable aumento de la demanda de comedores en los colegios de Galicia y, en este sentido, el responsable de este área, Juan Porrúa, augura que antes de tres años la población escolar con esta prestación aumentará en un 50%. Nueva normativa En Galicia hay actualmente 52.015 alumnos, distribuidos en 521 centros, que utilizan el comedor escolar. De estos, 366 son gestionados directamente por la Xunta y el resto, por las APAs. A juicio de Porrúa, este crecimiento responde a una demanda de la sociedad y está incentivado por las políticas que está impulsando la consellería y que ya en este curso se materializaron en la inversión de 2 millones de euros en dotación de espacios para comedores y la creación de 2.000 nuevas plazas. «Ata que chegou o novo goberno, a Xunta nunca atendeu económicamente os comedores das APAs. Con novo decreto se contemplan avaces respecto da normativa anterior, que data de 1984, coa idea de que todo o alumnado dos centros públicos teña o dereito a este servizo», indicó Porrúa. Los criterios que van a regir la actuación de la consellería en esta materia quedan recogidos en el decreto 10/2007 que se publicó el pasado martes en el Diario Oficial de Galicia y que se empezará a desarrollar en virtud de una orden que se aprobará este mismo mes. Una norma que, por cierto, ya ha encontrado contestación en los colegios concertados que alegan sentirse discriminados en el reparto de las ayudas. La iniciativa para crear comedores escolares puede partir de la dirección del centro, de los padres de alumnos o incluso de los concellos que, como ocurre en el caso de Ames ha creado su propia red municipal. Excepcionalmente, el proyecto también puede ser impulsado por la Xunta.