ENTRE LÍNEAS | O |
22 ene 2007 . Actualizado a las 06:00 h.HAN PUESTO la primera piedra de la variante norte de Vilagarcía. Dice la Xunta que en el 2008 estará acabada y que así conducir por la capital arousana dejará de ser un infierno. No me lo creo, pero imagino que es una buena noticia aunque las promesas no se cumplan, o al menos no se cumplan en su totalidad. Lo que me llama la atención no es eso, sino el hecho de que la política gallega lleva veinte años instalada en el cemento. Para entendernos, que sólo hablamos de carreteras, de rellenos para puertos, de polígonos industriales, de trenes, por muy de alta velocidad que sean. Y todo eso está bien, no digo que no, pero me pregunto cuándo empezaremos a hablar de más guarderías, de mejores colegios, de ayudas económicas para las familias con hijos, de más meses de baja por maternidad, de la baja por paternidad, que sólo existe para los funcionarios. Cuándo hablaremos de centros de investigación y desarrollo, de financiar programas innovadores en medicina o de que ya no hay listas de espera. Este es el cemento que de verdad necesitamos.