Ni callo, ni otorgo

MANUEL VILLARONGA

AROUSA

TRIBUNA PÚBLICA | O |

16 ene 2007 . Actualizado a las 06:00 h.

HAY QUE ver lo pesaditos que se ponen algunos. Aunque, eso sí, tengo que agradecerles la confianza que depositan en mí para conseguir una plaza a la que tengo el derecho constitucional a presentarme, después de estudiar 90 temas y pasar cuatro exámenes¿ y haber estudiado una carrera, y trabajar casi 20 años en medios de comunicación, y publicar varios libros, y¿ supongo que a las otras personas que se presentan no les hará tanta gracia que confíen tanto en mí. Claro que, como soy de natural retorcido, y ya me voy haciendo mayor, no estoy porque digan que soy lo que no soy. Ni callo, ni otorgo. Dicen que soy un «cuadro político del PSOE». El que acusa tiene que demostrar. Y a ver si puede. En mi impresionante trayectoria política, el máximo cargo que alcancé (era estudiante y quería dinero para ir de viaje) fue ser interventor (una vez) de la CD de Rivera Mallo. Ya ven. Durante mis estudios unos decían que era de ERGA y otros, de la Falange. Los de CG quisieron ficharme, a pesar de que creían que era del PP, un PP que en cierto ayuntamiento decía que cobraba del BNG. ¡Y pensar que estuve a punto de afiliarme a CC.?OO.! Si me presento a esa oposición, es porque está hecha a medida. Si no me presento, es que hay que ser tonto. Si apruebo, estaba visto. Si no, hay que ser burro. Es más, no es ético que yo, como licenciado en Geografía e Historia, y periodista nº 891 del Colegio Profesional de Periodistas de Galicia, me presente a una plaza de Comunicación y Archivos, en cambio sí es ético, parece, que un licenciado en Periodismo se presente a una plaza de Archivos y Comunicación. Dicen que la plaza «no tendrá incidencia» en el servicio que se presta a los vecinos, pero en cambio, una vez ocupada, será «un puesto fundamental de la Administración local». Mi no comprender. En fin, que la columna se acaba y tengo que estudiar. Algún día hablaremos del acceso al trabajo en consellerías, fundaciones, ayuntamientos, hospitales y, si me pongo, que me ponen, hasta en sindicatos. ¡Ah!, y por el acoso laboral futuro, no se preocupen. Por ahora, con el presente, voy servido.