El juzgado 2 de Cambados tiene 3.100 casos sin tramitar por falta de personal

Susana Luaña Louzao
Susana Luaña VILAGARCÍA

AROUSA

Los empleados se ven obligados a trabajar de tarde sin cobrar para aligerar la carga Haría falta contratar a al menos cinco funcionarios más para evitar el colapso

13 ene 2007 . Actualizado a las 06:00 h.

Los juzgados de Cambados sobreviven gracias a que los funcionarios trabajan en horario de tarde; por supuesto, por su propia voluntad y sin que nadie les pague las horas extras. El personal que ejerce su labor en el edificio de la calle Pardo Bazán asegura que, de no ser por el compromiso de los trabajadores, hace tiempo que se habrían colapsado, tal es la cantidad de trabajo que soportan. Tanto el Tribunal Superior de Xustiza de Galicia como la Xunta conocen el problema, puesto que en más de una ocasión se les solicitó que ampliasen la plantilla. Pero la respuesta es siempre la misma: que se hacen cargo de la situación, que es un problema presupuestario y que la mayoría de los juzgados gallegos están en condiciones similares. Pero no es cierto. Los juzgados cambadeses, como los vilagarcianos, tienen unas características que los hacen peculiares. Soportan una población de 50.000 personas con una actividad económica muy elevada y que en los meses de verano se triplica por el turismo. Villas como Sanxenxo y O Grove están en su demarcación, donde también se concentran los más importantes casos de narcotráfico gallegos. Todo ello hace que la carga de trabajo sea mayor que en otros juzgados. Sin embargo, la plantilla es la misma, con ocho funcionarios en cada planta. En la actualidad hay tres trabajadores de baja, dos en la segunda planta y otro en la tercera. Sólo está cubierta una de esas bajas porque, para empezar, tienen que ser superiores a dos meses para que se envíe a un sustituto y además, una vacante es de oficial, y no hay interinos disponibles con esa categoría. El registro civil lleva tiempo sin personal, y en las fiestas de Navidad, cuando muchos residentes ausentes acudieron a pedir partidas de nacimiento y a solicitar otros trámites, tuvo que hacerse cargo una funcionaria del juzgado número dos, con lo que la sala perdió otra trabajadora más. En el registro civil de Vilagarcía, la situación es similar desde hace meses. Las tres salas tienen trabajo atrasado, pero las que están en peor situación son la uno y la dos, por ser las más antiguas. En la segunda planta, por ejemplo, hay 600 escritos civiles sin tramitar, y en la sección de penal, 700 asuntos de faltas y 1.800 previas esperando a que un funcionario resuelva los lentos trámites burocráticos. Refuerzos Al número dos le concedieron una comisión de refuerzo por la que, durante tres meses, dos funcionarios trabajan una hora más al día; o sea, cinco horas a la semana, lo que es, a todas luces, insuficiente. El edificio precisaría, como mínimo, de cinco personas más para que se recuperase la normalidad en las dependencias. Dos para cda uno de los juzgados más colapsados. Esa reconocida situación facilitó que alguna de las salas contase, en su día, con jueces de refuerzo, pero el principal problema es de personal funcionario, de simple burocracia.