«Quiero provocar que la gente vea más allá de las postales»

Bea Costa
Bea Costa VILAGARCÍA

AROUSA

Entrevista | Manuel Villaronga La segunda edición del libro será presentada hoy en el auditorio

14 dic 2006 . Actualizado a las 06:00 h.

Míster James surgió de una vieja postal fotográfica del archivo municipal de Vilagarcía y de una ocurrencia de Manuel Villaronga. A partir de esta noche, el comandante de la Royal Naval Army pasará a la reserva de los personajes más representativos de la ciudad. Hasta ahora ya suma entre sus méritos haber sido portada del libro A Vilagarcía das vellas postais. Un paseo crítico pola vila que quería ser cidade (1900-1936). Hoy será presentado al público de una forma peculiar en el acto que se va a celebrar a las 20.30 horas en el auditorio municipal, para presentar la segunda edición de un libro que ya agotó su tirada inicial de mil ejemplares en sólo tres meses. La publicación reaparecerá en la librerías esta Navidad y mejorada. En cuanto a su puesta de largo, el autor nos garantiza la sorpresa y la risa: «Va a ser la bomba», avisa. -Por lo que cuenta, el acto va a tener un doble aliciente: el libro y su circunstancia. -La idea de la presentación surgió por la especial conexión que tuve con Antón Mascato (Edicións do Cumio), por la que fueron surgiendo cosas. Son elementos de márketing que tienen su punto y así se me ocurrió una historia. Es la reflexión sobre la necesidad de distinguir entre mirar y observar, las diferencias entre el escenario y el actor, para provocar que se vea más allá de lo que dicen las postales, que es mucho, y de lo que no dicen, que es mucho más. -Como no es cuestión de fastidiar la sorpresa, háblenos sobre el libro. ¿Qué novedades presenta? -Más que una segunda edición yo diría que es una nueva edición, casi de lujo. Hay cuatro diferencias importantes. Primero en la presentación, que está muy mejorada. Lleva sobrecubiertas y son trescientas páginas a todo color. También se le añade un mapa infográfico a doble página en el que se establecen las equivalencias de las calles entre 1906 y 2006. Es muy interesante y sirve para ver elementos significativos, por ejemplo por donde iba la línea de costa. Otra novedad es el prólogo de Javier Gago, y digo Javier Gago porque no lo hizo como alcalde sino, tal y como yo le pedí, como ciudadano, como vilagarciano y vilagarcianista y como municipalista. Y sea dicho de paso, es muy interesante. Y también se incluye la presentación que había hecho el 19 de mayo de 2005 que se titulaba O día que coñecín a James en la que hacía una especie de repaso de Vilagarcía, en el sentido más literal de la palabra, sobre su evolución histórica, social y territorial. Era una abstración muy irónica que a la gente le gustó mucho. Me decían entonces que debería publicarla, y ya está publicada. Advierto que ésta (la de esta noche) más que irónica va a ser más sarcástica (risas). -A la vista del exitazo de primera edición, las ventas de la segunda están garantizadas, y más en Navidad. ¿Cómo se gestó este proyecto? -La primera edición se acabó en tres meses y quedó mucha gente con ganas de comprarla. Antes de las navidades (del pasado año) hubo bastante gente, amigos, libreros y gente que no me conocía de nada que me insistían en que fuera a por la segunda edición. Lo intenté en la Diputación (editora del libro) e incluso me planteé la edición propia, pero por cuestiones de trabajo y otras cosas se fue aplazando. En estas estábamos cuando hace dos meses Antón Blanco, propietario de la librería Arousa, me habló de la posibilidad de editar a través de Edicións do Cumio y en dos días me llamó Antón Mascato, a quien tengo que agradecerle el entusiasmo que está poniendo en este proyecto. Fue una conexión total. -Usted que sabe del asunto ¿cuándo dejó Vilagarcía de ser villa para ser ciudad? -Es más una cuestión de mentalidad y, por supuesto, de servicios. Empezó a consolidarse como ciudad en los cincuenta, hubo un impulso en la etapa de Rey Daviña, y se convirtió en una verdadera ciudad en la etapa democrática, especialmente en esta última. Si se compara con cualquier otra ciudad de 35 .000 habitantes, Vilagarcía gana por goleada.