ENTRE LÍNEAS
06 dic 2006 . Actualizado a las 06:00 h.JUAN tiene un comercio en Vilagarcía. Aunque parezca imposible, no tenía ningún seguro, así que cuando la riada le destrozó el negocio comenzó a sudar tinta china pensando en que lo había perdido todo. Sin embargo, la Xunta le alivió al anunciar que le indemnizarían por el cien por cien de los daños. María tenía un coche desde hacía diez años. Lo usaba para ir a trabajar y lo tenía asegurado a terceros. No tenía dinero para comprarse uno nuevo, por lo que hace unos meses se gastó 3.000 euros en dejarlo como nuevo. La riada destrozó su vehículo y ahora tan sólo puede aspirar a los 480 euros del plan Renove. ¿No les parece una cruel discriminación? A mí sí. Dar dinero a negocios que no estaban asegurados es negativo, porque iguala a los previsores con los que pasaron de todo. Pero puestos a dar, que repartan entre todos.