Oírse

| XURXO MELCHOR |

AROUSA

ENTRE LÍNEAS

25 nov 2006 . Actualizado a las 06:00 h.

EL LENGUAJE es rico y sutil. El otro día me crucé en el portal con un vecino con el que tengo buena relación. De esas que a veces te llevan a los bares a compartir una caña. Hacía tiempo que no nos veíamos, porque primero él estuvo de vacaciones y luego yo, así que cuando nos encontramos, como los dos llevábamos prisa y no podíamos pararnos a charlar, además de intercambiar los clásicos «¡hombre, qué tal estás!» él me dijo: «Tenemos que oírnos». Otra forma de decir «a ver cuándo hablamos», pero luego me di cuenta de lo precisa que había sido su expresión. Hablar y oírse no es lo mismo. Oír implica una atención que no está incluida en hablar. Quizás todos deberíamos hablar menos y oír más. Aunque, ya puestos, también podemos ir más allá y en lugar de oír, escuchar, que es mucho más. Eso ya sería la bomba.