Miedos

| XURXO MELCHOR |

AROUSA

ENTRE LÍNEAS

21 nov 2006 . Actualizado a las 06:00 h.

CUANDO era pequeño, me daba miedo el lobo del turrón El Lobo. Drácula era otra de mis pesadillas frecuentes. De aquella Christopher Lee era un habitual de esas pelis de sustos made in años 70 y 80 que tanto le gustaban a mi madre y a mi hermana. Yo, por querer estar con ellas e imitarlas, a veces las miraba y luego, cuando caía la noche, imaginaba que un vampiro negro y cruel golpeaba mi ventana para invitarme al reino de los no muertos. Ahora me hace gracia, pero de niño lo pasaba mal. Sin embargo, el miedo es bueno. No el que nos paraliza, sino el que nos hace estar alerta, preparados para una situación peligrosa. Yo ya le perdí el miedo a Drácula, pero se lo tengo a la carretera. Bueno, más bien a los accidentes. Creo que esa precaución es el primer paso para evitar la siniestralidad viaria. Más que quitar y poner puntos.