Un río dentro de casa

Susana Luaña Louzao
Susana Luaña VILAGARCÍA

AROUSA

VÍTOR MEJUTO

Testigo directo | El agua inunda una vivienda de O Grove El agua de la tubería que reventó el domingo en O Grove levantó las baldosas de una vivienda, recorrió la planta baja y salió por el patio dejando atrás un rastro de lodo

06 nov 2006 . Actualizado a las 06:00 h.

Menos mal que ya no vivía nadie en el número 41 de la calle Castelao de O Grove, ya que de ser así lo más probable es que a estas alturas estuvieran todos en un hotel o de okupas en la casa de un familiar. Porque la tubería que a causa de la fuerte presión del agua reventó ayer y dejó sin suministro a media villa se coló en la vivienda y la recorrió de parte a parte sin que hubiese puertas o muebles que lograran hacerle resistencia. Fue sobre las cuatro de la tarde cuando una de las viejas tuberías de fibra de cemento que reparten el agua por el centro de O Grove no pudo con la fuerza del suministro y reventó. Además de cortarse entonces el agua en las calles más céntricas del casco urbano, se coló por debajo de las losetas de una de las habitaciones del número 41 y con la fuerza que llevaba las rompió. El agua encontró de esa manera vía libre para recorrer todas las estancias de la planta baja del edificio. Casi fue mejor así, porque si se llega a concentrar en la habitación de partida, la hubiese inundado por completo. Luego de fistrarse por el pasillo, el salón y otra habitación de la planta baja entró en la cocina y el potente chorro salió de nuevo a la calle por la puerta de la huerta. La casa es propiedad de Manuel García Deira, un veterano vecino de O Grove que la habitaba hasta hace un año, cuando su hija se ocupaba de sus cuidados. Pero la mujer enfermó y él se tuvo que ir a vivir a casa de un hijo. Con todo, la familia iba todos los días a la vivienda para limpiar y ventilar. Un trabajo que ahora se multiplica tras las fuertes inundaciones. Pese al susto y al disgusto los familiares están satisfechos de cómo actuaron los equipos de socorro y los responsables municipales. «Supongo que se harán ellos cargo de la limpieza, aunque primero tienen que acabar con el arreglo de la tubería», decía ayer Antonio Fontoira, yerno del propietario. «No fue más que un accidente», reconoció. De momento, los operarios municipales se limitaron a reparar la tubería rota, para garantizar el suministro en las calles Castelao, Luis Seoane y Luis Antonio Mestre, que son las que quedaron sin agua en la tarde del domingo. Pero la intención de los responsables municipales es sustituir la tubería por otra nueva con más resistencia. Sustitución de los tubos El alcalde indicó ayer que el Concello ya estaba realizando esas obras, porque las tuberías de fibra de cemento tienen más de veinte años y están deterioradas. Pero de momento los obreros están trabajando en otras zonas, así que ese tramo tendrá que esperar su turno. Mientras, todos ellos se recuperan del susto, sobre todo los que recibieron en el número 41 el agua que no pudieron disfrutar los demás vecinos.