En directo | Escondite inédito
25 oct 2006 . Actualizado a las 07:00 h.Casi cuatro horas de pleno provincial sirvieron ayer para agrandar aún más las distancias PSOE-PP y para descubrir un escondite secreto de la ministra de Fomento, Magdalena Álvarez. Los populares acusaron a sus oponentes de «ensuciar» la vida política provincial con acusaciones como la de las presuntas falsedades en diplomas de asistencia a cursos o las polémicas facturas de Vilanova. El objetivo de estas acusaciones sería, según indicaron portavoces del PP, tapar con acusaciones la escasez de inversiones de Fomento en Pontevedra y en el resto de la provincia. Los socialistas, por su parte, indicaron al término de la sesión que la próxima semana entregarían al fiscal la documentación que poseen sobre las facturas y los diplomas. El presidente de la Diputación atribuyó a un «erro administrativo» el asunto de la factura de material deportivo en Vilanova que, según el portavoz socialista, Emilio González, fue aprobada unos días antes de la fecha que figura en la propia factura. Los populares sostuvieron además que el hecho de que facturas idénticas -con el mismo número y la misma fecha, según los socialistas- se hubiesen presentado para dos actuaciones en dos pabellones distintos de Vilanova, firmadas por concejales distintos, responde al hecho de que en un caso debía ser rubricada por el responsable de Hacienda y en otro por el de Deportes. En cuanto a la vía supuestamente subvencionada a dos entidades distintas, José Juan Durán (PP) aclaró que un tramo se había ejecutado mediante una subvención a una entidad vecinal y otro por el Ayuntamiento a través del Plan Provincial de Cooperación. Se trataba, según los populares, de tramos distintos, aunque el título de la obra coincidiese: «acceso a núcleos». Los socialistas, por su parte, no se dieron por satisfechos con estas explicaciones y pidieron que se aclarase el caso de las facturas, en concreto, el destino dado al dinero, es decir, si el material se había adquirido realmente para los dos pabellones o sólo para uno. Asimismo reclamaron una comisión que investigase las obras del Plan de Acción Comunitaria y de otros planes de obras que, en parte, son repartidos a dedo por el equipo de gobierno. Una salida «boomerang» Tras negarse el PP a constituir la comisión de investigación, el propio portavoz del Grupo, Emilio González, indicó que el grupo mayoritario no les dejaba «otra salida» que acudir al fiscal. Juan Manuel Figueroa (PP) advirtió, por su parte, sobre el posible efecto boomerang de la decisión del PSOE y los populares señalaron que errores parecidos al de Vilanova se habían producido también en concellos como el de Redondela, gobernado por el PSOE. El PP destacó asimismo que las polémicas facturas son de Vilanova, que datan de 1999 y que este caso ya había sido aireado por responsables socialistas de O Salnés hace varios años. Este hecho probaría, en su opinión, que el PSOE lo había rescatado ahora con objetivos meramente políticos tras haber «entrado en campaña» con vistas a las municipales. Rodrigo Santiago (PSOE) admitió que las polémicas facturas habían sido objeto de una polémica anterior, pero dijo que se trataba de documentación que se había hecho constar en expedientes para justificar ayudas de la Diputación y que debían ser investigadas por el organismo provincial, aunque originariamente los documentos se hubiesen tramitado en Vilanova. Los socialistas indicaron igualmente que están dispuestos a realizar en cualquier momento un debate sobre las inversiones del Gobierno en la provincia.