EL MIRADOR
18 oct 2006 . Actualizado a las 07:00 h.REPASEMOS los principales sucesos de los últimos meses. El verano del 2006 pasará a la historia por ser uno de los más trágicos para los montes gallegos. ¿Y cuáles fueron las comarcas en las que más hectareas se arrasaron? Las de O Salnés y Caldas. Luego, cuando aún no nos habíamos sacudido de encima el olor a quemado, va y se incendia una fábrica de productos tóxicos en Caldas. Tampoco tendría porque afectarnos demasiado, si no fuese porque el vertido bajó por el Umia y todavía seguimos con la resaca de si el agua se puede beber o hay que dejarla correr. Una y otra desgracia, la de los incendios y la del vertido, amenaza desde entonces a la ría y sus sensibles productos, que dan de comer a buena parte de la población arousana. Dicen que la lotería siempre cae donde hubo desgracias. ¡Pues corran a por el décimo!