Análisis | El caso de Vilagarcía La situación en Vilagarcía no se diferencia demasiado de la de Cambados, pero en la capital arousana nadie se movió para pedir otro juzgado
14 oct 2006 . Actualizado a las 07:00 h.?os tres juzgados de Vilagarcía soportan una media de 18.000 habitantes por sala, una cifra que se acerca bastante a las de Cambados. Y aunque en los municipios de su demarcación el impacto turístico no es tan intenso como en Sanxenxo y O Grove, también ve crecer el número de usuarios en los meses de verano. Sin embargo, en Vilagarcía nadie ha solicitado la creación de una cuarta sala. «Se presionaran un pouco seguro que acababan conseguíndoo», reconocía esta semana Xaquín Charlín, de la CIG. Pero el edificio de O Cavadelo se quedó atascado en la reivindicación de la magistratura comarcal, una iniciativa que se puso en marcha, inicialmente, para que Vázquez Taín se pudiese quedar en Arousa y que luego se mantuvo para evitar el constante relevo de jueces. De momento, pese a las promesas de algunos políticos, parece que la modificación de la planta judicial está lejos. «En Vilagarcía se peleó por lo más difícil, que era la creación de la magistratura, y nadie se preocupó por exigir lo más realista, que era la creación de un cuarto juzgado», se quejaba hace unos días un abogado. El colectivo entona el mea culpa , porque ni ellos ni los funcionarios presionaron nunca para que se ampliaran las instalaciones. «Nunca se ha solicitado -reconoce Máximo Patiño, delegado de los abogados-; tampoco hay sitio en el edificio para que se cree». Pero a la hora de analizar la situación no se puede dejar de lado cierta rivalidad local tan característica de la comarca. Vilagarcía suponía que, de crearse la magistratura, sería la cabecera judicial de O Salnés, algo que provocaba malestar en Cambados, que tiene el juzgado más antiguo.