El Hospital de O Salnés ofrece cada vez más confianza a los usuarios. Prueba de ello es que el número de pacientes que recibe tanto en consultas externas como en urgencias se ha duplicado desde que el centro empezó a funcionar en el 2001. Entonces, la media de atenciones en el servicio de urgencias era de 55-60. Hoy es de 100, con picos de 120 en el mes de agosto. Pero este aumento de actividad no se ha visto compensado de forma proporcional con el incremento de personal. En relación a los comienzo sí ha crecido la plantilla -de ocho médicos se ha pasado a doce y de cuatro cirujanos a siete, por ejemplo- pero desde el comité de empresa insisten en que es insuficiente para atender la carga de trabajo del centro. Llaman especialmente la atención sobre el hecho de que todavía hoy no exista la figura del celador, de modo que debe ser el personal auxiliar el que mueva camillas y pacientes. La saturación que sufre el centro nadie la cuestiona hasta el punto de que todos los concellos de O Salnés apoyaron en su día la ampliación del hospital. La decisión depende de la Xunta, pero el Gobierno gallego no acaba de definirse. Con el PP en San Caetano se prometió la ampliación pero no llegó a materializarse y con el bipartito PSOE-BNG se sigue a la espera de que Sanidade realice el ansiado Plan Funcional del Complejo Hospitalario de Pontevedra que determinará las necesidades futuras del hospital. El compromiso adquirido por la consellería ante los trabajadores es presentar el proyecto entre octubre y noviembre. La ampliación vuelve a ser un objetivo prioritario para los sindicatos.