Domingo negro para la comarca

Antonio Garrido Viñas
Antonio Garrido VILAGARCÍA

AROUSA

Análisis | La jornada de Tercera División El punto que salvó in extremis el Céltiga en el partido frente al Betanzos fue el único que pudieron sumar los conjuntos del Salnés en una tarde para olvidar

02 oct 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

?n punto de nueve posibles. Ese fue el balance del Arousa, Céltiga y Vilalonga en una jornada negra para los representantes de la comarca arousana en Tercera División. Un punto que el Céltiga salvó in extremis con un tanto a última hora de Erik. Los de A Illa estuvieron muy por debajo de lo esperado ante un Betanzos que llegaba con el agua al cuello y que estuvo a punto de llevarse la victoria. Para colmo de males, el plantel de Manolo Núñez volvió a terminar el partido con diez jugadores debido a la expulsión de Borja. Algo parecido a lo sucedido en el Salvador Otero ocurrió también en el Novo San Pedro. El Vilalonga aparecía como el gran favorito ante un Laracha que comparecía en plena crisis de resultados, pero los de Josiño Abalde se encontraron con la más pura esencia del fútbol que propone Xosé Luis Vara: la solvencia defensiva y el oportunismo ante la meta rival a la enésima potencia, y tres puntos que vuelan con un gol visitante que los celestes reclaman como ilegal por una supuesta falta al guardameta Jorge Pérez. A pesar del tropezón, el Vilalonga continúa situado en la zona alta de la clasificación y está firmando un inicio de temporada envidiable. Todo lo contrario que el Arousa. Los arlequinados han caído ya a puestos de descenso tras la derrota sufrida ante el Alondras. Una derrota que llegó a pesar de una ligera mejoría en el juego, pero que mantuvo las constantes que se vienen dando en esta temporada: flojera defensiva y candidez ante la meta rival. Leis pedía margen al inicio de la Liga debido a los problemas de la pretemporada, pero lo cierto es que o mucho cambian las cosas o el Arousa tiene pinta de que va a pasar apuros para evitar el descenso. Los prometidos fichajes no acaban de llegar y lo peor que le puede pasar al club -que cada vez tiene menos apoyo popular- es verse involucrado en una dinámica perdedora ya desde el comienzo de la competición.