Donde el río está roto y enfermo

Bea Costa
Bea Costa VILAGARCÍA

AROUSA

En directo | Visita de Pérez Touriño al dispositivo de descontaminación de As Aceñas Lo que era un paraje bucólico recuerda ahora a una estampa bélica. El río en As Aceñas está fragmentado en balsas con espuma y diques. Touriño quitó el traje para bajar a la arena

08 sep 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

?usto una semana después de que la empresa de productos químicos Brenntag hiriera de muerte al Umia, el presidente de la Xunta, Emilio Pérez Touriño, visitó lo que se ha convertido en una suerte de enfermería fluvial. As Aceñas, un hermoso paraje con molino incluido, ha sido tomado por las máquinas y los hombres vestidos de mono blanco, que tan familiares se nos hicieron a propósito del desastre del Prestige . Este punto del río, entre Vilanova y Meis, se ha convertido en el centro de operaciones de descontaminación organizado por la Consellería de Medio Ambiente. El paisaje ya en nada recuerdan a lo que era hace una semana. El verde de los árboles y juncos que jalonaban las riberas han sido arrasados por bulldozers y retroexcavadoras para levantar diques sobre el cauce y excavar una especie de piscinas en las que se deposita el agua para su tratamiento. El agua ya no corre río abajo. Ahora está embalsada fuera de su curso en estanques en los que se han depositado 70 toneladas de magnesita, 21 de carbono activo, 40 de carbonato cálcico, 10 toneladas de corteza de eucalipto triturado y otras 10 de hidróxido cálcico. El resultado del tratamiento con reactivos químicos es una gran capa de espuma blanca y agua en ebullición que recuerdan más a un jacuzzi que a un pozo de contaminación. Pero no ha lugar a comparaciones irónicas. Una hora de recorrido El desastre ambiental en As Aceñas es tremendo y nada mejor que una visita por allí para hacerse una idea de su alcance. El presidente de la Xunta lo hizo ayer, y se tomó su tiempo. Durante una hora recorrió y escuchó las explicaciones de su conselleiro Pachi Vázquez y los técnicos, que le informaron del estado actual de la situación. Las imágenes que llegaron a sus ojos eran desoladoras, pero también esperanzadoras. El dispositivo para tratar de recuperar el río está en marcha y trabajando bien, según coinciden en señalar todos los implicados, y los problemas que pesaban como una losa sobre la espalda del conselleiro, referidos al suministro y calidad de las aguas, parecen superados. De hecho, Touriño llegó a Meis sabiendo qué titular quería dar: las cosas se han hecho rápido y se han hecho bien. Y en sus parabienes no dudó en incluir a toda la clase política, también la del PP. Allí estaban el alcalde socialista de Caldas y el popular de Meis, aunque algunos que no estaban hubieran querido hacerlo. El regidor de Portas se quejaba de que no había sido invitado y el conselleiro de Medio Ambiente tuvo el detalle de pedir disculpas por lo que achacó a un error. Faltaron alcaldes pero estuvo toda la plana mayor de Medio Ambiente, y mucha prensa. Media docena de curiosos cruzaron la carretera para ver el espectáculo desde el puente de Baión. Allí, el presidente Touriño, que vestía botas y cazadora para la ocasión, supervisaba las obras de la nueva tubería que ayer mismo empezó a suministrar agua limpia a Vilagarcía y pronto lo hará al resto de O Salnés. A las doce y media se marchó con la impresión de que en el Umia lo peor ha pasado. Hacia Caldas, todavía hay mucho por hacer.