A Pérez le salió un concejal rebelde

Rosa Estévez
Rosa Estévez VILAGARCÍA

AROUSA

VÍTOR MEJUTO

Crónica | Pleno de O Grove Cores Caneda fue el protagonista de la sesión. El edil popular rompió la disciplina de voto y apoyó una moción de EdeG sobre el conflicto en Palestina y Líbano

28 jul 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

?l pleno del jueves parecía condenado a ser una sesión insulsa. Pero el concejal del PP José Manuel Cores Caneda se encargó de sazonarla. Todo ocurrió cuando sobre la mesa no quedaban más que los ruegos, las preguntas, y las mociones presentadas por vía de urgencia por Esquerda do Grove-Esquerda Unida: las mociones de la discordia. Una de ellas hablaba del conflicto palestino-israelí. La otra, sobre el Barco da Memoria. Dos temas por los que el alcalde prefería pasar de puntillas. El viento soplaba a su favor: la ausencia de Francisco Pérez, Katelo, dejaba a la oposición sin los votos suficientes para lograr la inclusión de esos temas en el orden del día. Advertido por el secretario de esa circunstancia, Miguel Pérez instó a María Soilán a dejar esos dos temas sobre la mesa. La esquerdistas no disimuló su disgusto por la postura del alcalde. Hasta que, de repente, espetó al regidor: «Creo que o señor Cores Caneda levantou a man». Pérez, al principio, no dio crédito a esa afirmación. Pero al mirar al concejal tuvo que aceptar que la disciplina de voto había sido rota. Con una sonrisa forzada -casi una mueca- escuchó como el edil decía alto y claro: «E que eu quero que se inclúan». Así que las mociones entraron en el orden del día para su debate y votación. Con toda la plantilla del PP descolocada ante la postura adoptada por Cores Caneda, se arrancó María Soilán en la lectura de la primera cuestión. Remataba así: «O Concello do Grove requerirá ao ministro de Asuntos Exteriores para que faga unha firme defensa do pobo palestino esixindo o cese inmediato das hostilidades». Sin apenas debate, llegó la votación. Y Cores Caneda, en vez de abstenerse como el resto de ediles de su grupo, levantó la mano junto con nacionalistas, socialistas y esquerdistas. En la segunda moción, en la que se pedía la participación del Concello en los actos del Barco da Memoria, el alcalde tomó la palabra para dejar bien clara la postura de su grupo. Era como una advertencia a su concejal, un aviso claro de que una nueva ruptura de la línea del partido resultaría intolerable. Fuese por ese aviso, fuese voto en conciencia, lo cierto es que en esta ocasión el concejal de Cultura optó por abstenerse. Cuando el pleno terminó, el edil abandonó el consistorio casi sin mirar atrás, consciente de que le esperaba un buen rapapolvo. Malestar en el PP Un rapapolvo que, sin duda, acabará teniendo que escuchar. Sus compañeros de partido no acababan de asimilar ayer la actuación del edil. Consideran necesario dejarle claro que hay cosas que no se pueden hacer: ni desoír lo que dice la mayoría del partido, ni desautorizar al alcalde en público.