Aparece una serpiente de metro y medio en una casa de O Grove

Rosa Estévez
Rosa Estévez VILAGARCÍA

AROUSA

La Guardia Civil retiró el animal de una vivienda próxima al centro Los inquilinos, que están de veraneo, descubrieron al ofidio en un dormitorio

27 jul 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

?n buen susto y una anécdota para recordar toda la vida. Eso es lo que una familia de veraneantes se encontró en su casa la madrugada del pasado martes. A eso de las dos de la mañana, cuando ya todo el mundo debería estar dormido, la cabeza de familia se acercó al cuarto donde dormían sus hijas para comprobar que todo estaba en orden. El movimiento de una zapatilla abandonada en el suelo de la habitación la alertó de que algo raro había en aquel dormitorio. Y tan raro: una serpiente de metro y medio había decidido que quería pasar la noche a cubierto, en la casa de planta baja alquilada por estos veraneantes. Ante semejante allanamiento de morada, los turistas se pusieron de inmediato en contacto con el servicio del 112. Y fue ese departamento de emergencias el que se encargó de enviar al domicilio de los turistas a una pareja de la Guardia Civil. El operativo Los agentes llegaron al lugar de los hechos y se pusieron manos a la obra, sin disponer, eso sí, del ningún tipo de armamento especial. Encontrar al ofidio no les resultó fácil: el animal se había acomodado debajo de un mueble y, por unos momentos, todo el mundo pensó que se había ido con el mismo sigilo con el que había llegado. Pero no. La serpiente allí seguía, agazapada, hasta que los agentes lograron azuzarla lo suficiente como para que abandonase su escondrijo. La incógnita Ayer, la Guardia Civil no podía concretar aún de qué especie era el animal que, al parecer, se coló en la casa por una ventana abierta. Desde la oficina de prensa se limitaron a comentar que no se trataba de ninguna especie exótica, sino de una «culebra do país» aunque, eso sí, de mayor tamaño de lo habitual, estrecha y con una cabeza pequeña. Hay quien apunta que podría tratarse de una víbora. Pero ese extremo no se podrá concretar hasta que el Seprona, cuerpo al que han sido remitidos los restos del animal, se pronuncie.