Unas treinta personas usaron los autobuses que unieron Vilagarcía con Portonovo El empeño de los chóferes permitió que los desajustes se sorteasen sin mayores problemas
22 jul 2006 . Actualizado a las 07:00 h.«Aquí no hay ese servicio». La joven situada detrás del mostrador de información de la estación de autobuses de O Grove miraba con gesto desganado un anuncio del Noitebús recortado del periódico. Aquel pedazo de papel aseguraba que a las diez de la noche tendría que salir, de las instalaciones de O Corgo, uno de esos vehículos subvencionados por la Xunta para evitar que los jóvenes se vayan de marcha con su coche. «No, no. A O Grove no viene ese servicio», volvía repetir, obstinada, la responsable de información. Se equivocaba. El Noitebús sí existe en O Grove. Desde el pasado viernes, a las diez de la noche, esa línea de la movida está operativa por partida doble en la comarca de O Salnés. Por un lado están los autobuses que unen O Grove con Portonovo y Sanxenxo. Por el otro, los que llegan hasta esa meca de la movida nocturna desde Vilagarcía. Problemas Pese a la falta de información, a la inexistencia de señalización en las paradas -de hecho, algunos de los conductores tampoco las tenían claras- y a los estragos que el alcohol puede causar en las personas, lo cierto es que el Noitebús superó su primera noche sin mayores problemas. Y en ello jugaron un papel fundamental los conductores de estas nuevas líneas: los que se desentendieron y dejaron a su suerte a sus pasajeros y los que, por contra, hicieron todo lo posible para que todo saliese bien y para que nadie se quedase en tierra. El trasiego de gente no fue excesivo. Los autobuses que salieron de Vilagarcía llegaron a Portonovo con una media de entre 10 y 15 personas a bordo. En O Grove parecen haber sido pocos los viajeros que utilizaron esa línea para llegar hasta Portonovo. Sin embargo, parece que alguna que otra pandilla numerosa decidió pagar el billete -1,5 euros para viajar toda la noche- a fin de hacer seguros el recorrido entre San Vicente y el centro de O Grove. Una ruta que inicialmente no se había contemplado pero que semeja tener tirón.