ENTRE LÍNEAS
11 jul 2006 . Actualizado a las 07:00 h.EMPRENDEDOR. Creo que ese es el adjetivo que mejor definía a José Núñez Barros. Un hombre que, en aquella España que no ofrecía oportunidades, logró con mucho esfuerzo fundar una empresa de transportes que hoy en día en una de las más importantes de Galicia. Ese tesón es lo que no enseñan en las facultades de empresariales y ese tesón es, precisamente, lo que diferencia a un empresario de verdad de uno que pasaba por allí. A sus 85 años, Núñez Barros conservaba esa firmeza que, año tras año, le llevaba a organizar la procesión de San Cristóbal en Cambados. Este no fue diferente. Todo había salido a pedir de boca, pero el corazón es un órgano inoportuno y el de don José falló justo cuando su coche pasaba por el muelle de Tragove. El resto ya lo conocen. Núñez Barros se fue de la misma forma que vivió: con las botas puestas y trabajando.