Aparcamientos

MANUELA SUÁREZ

AROUSA

AREOSO | O |

05 jul 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

NO SOPORTO los coches aparcados en doble fila. Es una manía personal, lo reconozco, pero no puedo entender que yo tenga que perder diez o quince minutos porque alguien, en vez de buscar aparcamiento, decida tirar el coche en la primera esquina que encuentra. Por eso no entiendo que existan determinadas zonas en esta ciudad en las que una sepa que, aparque a la hora que aparque, cuando intente retirar su vehículo tendrá uno estacionado justo detrás. Se entiende que por hacer un recado un coche pueda estar mal estacionado. Pero que mientras decidas entre si prefieres ver a Antonio Banderas o a Javier Bardem en la película de esta noche alguien tenga que esperar, me parece echarle demasiada cara al asunto. Les cuento. La primera vez que eso me pasó me harté de utilizar la bocina para alertar al dueño del vehículo que estaba estorbando. Diez minutos después, sale de un establecimiento cercano, con toda la calma del mundo. Le digo que llevo diez minutos esperando y ¿saben que me responde? Que debería haber llamado a la policía. Así lo hice la segunda vez, harta de que el propietario del vehículo no tuviera a bien responder a mis bocinazos. Un amable agente salió a multarlo y, cuando el sancionado pidió explicaciones ¿sabe que le respondió el agente? Pues que yo lo había denunciado. No me importa que me echen las culpas, pero me resulta increíble que las fuerzas de seguridad tengan que dar explicaciones. Es igual que si pillan a un ladrón in fraganti y, en vez de detenerlo, se ponen a explicarle que es que al propietario de la tienda no le gusta nada que se lleven su mercancía sin pagar. ¿O no?