Retratos del mar de Arousa

Rosa Estévez
Rosa Estévez VILAGARCÍA

AROUSA

En dos minutos | Exposición de fotos de Martina Miser Con 16 fotografías, Martina Miser narra desde las paredes del bar Manos las emociones cotidianas de la ría y su gente

30 jun 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

Martina Miser es una mujer hecha del sal, la arena y el viento de Arousa. No es extraño: el mar siempre ha sido uno más de la familia de esta joven cambadesa. Esa proximidad se nota en las fotografías que componen la exposición que desde hoy cuelga en el bar Manos, en O Grove: 16 imágenes, unas en blanco y negro y otras en color, que describen mejor que mil palabras la relación de los arousanos con la ría. Y en esa relación hay sitio para todo tipo de sentimientos, de emociones y de momentos. Hay un hueco para la desesperación de un marinero condenado a permanecer en tierra un día de temporal. Para la alegría de los rañeiros que por fin vuelven a trabajar a los bancos de libre marisqueo. Para la femineidad que impera en las lonjas, donde los cuerpos de las mujeres son todo potencia y acción. Todas esas ideas las ha ido captando la cámara de Martina Miser durante los últimos cinco años. «O meu traballo pode ser moi duro por veces, pero tamén ten o seu lado positivo. Permíteche achegarte a sitios aos que, ao mellor, non chegarías doutra forma», dice esta fotógrafa de prensa cargada de vocación e instinto. Ella asegura que el mar y todo lo que significa -y para ella significa mucho: «Para min, a comarca é a ría», dice- es el hábitat donde más cómoda se encuentra. «Por eso fago esta exposición e non unha de retratos, por exemplo, porque non me sentiría igual de cómoda», sentencia. Y sin embargo, las fotografías que muestra en el bar Manos no dicen eso. Porque esas imágenes se antojan al ojo profano como un retrato de la ría, de sus habitantes y de sus rarezas, que también las hay. La exposición, que permanecerá abierta hasta el 31 de julio en el bar grovense, abrirá muchas ventanas hacia la ría. Tanto a quienes habitamos su orilla todo el año como a quienes pisen la ribeira por primera vez este verano. Luego, tras esta muestra, vendrán otras. De nuevo protagonizadas por el mar. En concreto, por el mar de Cambados: el dominio de la vieira.