ENTRE LÍNEAS
31 may 2006 . Actualizado a las 07:00 h.PRIMERO fue el colegio de Ribadumia y ahora es el de A Lomba. La idea es tan buena que no se comprende que no se haya tomado con anterioridad y que no sea una constante en todos los colegios. Se trata de abrir los centros una hora antes para que los padres que trabajan puedan dejar a sus retoños sabiendo que sus pequeños se quedan jugando con otros chavales y en un lugar controlado. Eso sí, con algo más de madrugón. Mi familia de Alemania me cuenta que allí no sólo existe ese servicio, sino que incluso te vienen a buscar a los niños a casa. Ya ven, aún nos queda un trecho nada despreciable por recorrer. Sin embargo, lo importante es que parece que por fin nos estamos tomando en serio eso de compatibilizar la vida familiar y el trabajo. Que luego nos echan en cara que no tenemos niños suficientes. Como si fuera tan fácil.