El secreto de vender por debajo del coste

Rosa Estévez
Rosa Estévez VILAGARCÍA

AROUSA

?ese al trabajo que supone pactarlas, las tablas de precios no suelen ser elementos respetados en el mundo del mejillón. Hace apenas unas semanas, una recién nacida central de ventas para fresco -integrada por Opmega, Arousa Norte y Amegrove- anunciaba su decisión de subir las cotizaciones del bivalvo. Luego, esa misma central se reunió con sus competidores y todos empeñaron su palabra: esa nueva lista de precios iba a ser respetada. Pero hay quien no está cumpliendo ese compromiso. Lo dicen las matemáticas. Basta un ejemplo: según la tabla de precios aprobada aún no hace demasiado tiempo, el mejillón Especial 1 -el de más calidad- se le paga al productor a 1,15 euros. En Madrid, el comprador que visita determinados mercados puede hacerse con un kilo de ese producto por 1,10 euros. Eso supone que, o bien algún comercializador ha decidido vender duros a cuatro pesetas, o que algún productor está incumpliendo un pacto y vendiendo por debajo de los valores marcados. Y los propios bateeiros se acusan a sí mismos. El tridente de la central de ventas considera que la guerra de precios pretende abortar su proyecto de unificación. Al vender más barato, ese competidor desleal desestabiliza el mercado y bloquea tanto al triunvirato de asociaciones como a un buen número de depuradores que no pueden comprar porque no resultarían competitivos. Pero desde fuera de la central miran con suspicacia al equipo formado por Figueira, Franco y Padín. Aseguran que la central que han creado no está autocontrolándose, que hay depuradoras que reciben mejillón a granel y un trato de favor. Y el mercado, mientras tanto, se desestabiliza.