Entrevista | Juan María Lago
24 may 2006 . Actualizado a las 07:00 h.La Cámara mantiene desde 1998 una representación permanente en la ciudad brasileña de Florianópolis -¿Cuál es el trabajo que desarrolla la oficina? -Por un lado, la organización de todas las misiones comerciales, tanto de empresarios brasileños en Galicia como de gallegos en Brasil. También trabajamos en ir detectando sectores donde se pueda establecer cooperación empresarial. Por ejemplo, ahora estamos trabajando con los estados del nordeste del Brasil en temas del granito y en el sur en el sector pesquero. La tercera línea de trabajo es brindar información a las empresas brasileñas de las posibilidades de hacer negocios con España y con Europa vía Galicia. -Además del granito y la pesca, ¿hay otras oportunidades para los inversores gallegos? -La automoción también es un sector en alza, en el que Galicia ya ha invertido mucho dinero en Brasil. Y hay otros sectores, como el I+D+I, que es un sector en el que Brasil no tiene mucho desarrollo. Luego está todo lo que sea brindarles información, asesoramiento o inversión para entrar en el mercado europeo. Brasil quiere dejar de exportar sólo soja, maíz y productos primarios, y empezar a trabajar con productos de mayor valor añadido. Hoy ofrece grandes posibilidades. -La oficina de la Cámara está integrada en una oficina de la Xunta. -Hasta el 31 de mayo, pues la Xunta cierra su oficina en esa fecha. Es una decisión que ha tomado el presidente Touriño. Pero la Cámara mantendrá su sede comercial, en la que trabajamos dos personas. El motivo de que las dos oficinas estén juntas era para aprovechar sinergias. Era una forma de ganar, pues imagínese llamar a un empresario brasileño nombre de la Cámara de Comercio de Pontevedra. Había que explicar que es la Cámara, dónde está Pontevedra... Hacerlo en nombre la Xunta es mucho más fácil. Se ganó muchísimo en relaciones. En los últimos cinco años, nosotros hemos organizado numerosas misiones en Galicia, en las que participaron siete gobernadores, cuatro o cinco ministros. Nos ha permitido un nivel de relación muy grande. Hoy en Brasil ya no hay que explicar dónde está Pontevedra. -¿Llegaron a Brasil las críticas del presidente de la Xunta sobre lo que cuesta la oficina de Florianópolis? -Creo que el presidente tuvo una mala información. El se refirió al presupuesto total de la oficina como si fuera el salario de una sola persona. La Xunta tiene dos empleados, pero cuenta con infraestructura para más personas. En su momento se planteó la posibilidad de ampliar la oficina y que participase también Familia, con el tema de Xuventude. Ese un error de Touriño. Ahora bien, yo no puedo entrar en valoraciones con respecto al presidente y lo que él entiende como positivo o no de la labor de una oficina.