Fuera del tiesto

AROUSA

CON GOTAS | O |

23 may 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

ALGUNO se lo tomará a chanza, pero lo ocurrido la semana pasada, a las puertas del domicilio del portavoz socialista de Vilanova, Rodrigo Santiago, reviste una gravedad extrema. La cuestión no estriba tanto en las irregularidades que Santiago haya podido cometer en el proceso de construcción y habitación de su casa -pues resulta evidente que, de haberlas, debe corregirlas y hacer frente a las sanciones que de ellas puedan derivarse- como lo que se pretendía con tamaño sainete. Para abrir boca, el alcalde, Gonzalo Durán, anunció la visita de la Policía Local a bombo y platillo hace varias semanas, lo que indica una intencionalidad evidente en su actuación como presidente de la corporación municipal. ¿Pero cuál era esa intención? ¿Qué perseguía el regidor con su calculada orden? En buena lógica, la presencia de los agentes sólo puede responder a un objetivo: comprobar la existencia de una vulneración, ponerle fin y abrir el camino a la reposición de la legalidad. Sin embargo, nada semejante pudo llevarse a cabo. Ninguna inspección oficial que se entrometa en un espacio doméstico puede ejecutarse sin una autorización judicial. Y eso lo sabe todo el mundo, incluyendo quien ordena hacerlo. Así que sólo caben dos conclusiones. O Durán pretendía pasar por encima de los derechos constitucionales de Santiago y su familia, o sólo buscaba un efecto mediático, una foto. Lo malo es que, en el intento, se arriesga la ya depauperada credibilidad de las instituciones locales y el valioso tiempo de su policía. Amén de abrir un interesante debate sobre si resulta ético y hasta lícito que un alcalde resuelva sus vendettas personales y políticas echando mano de los instrumentos de la Administración, que, por cierto, sufragan todos los vecinos. Y, dada la penosa situación económica de las arcas vilanovesas, probablemente también los contribuyentes de muchos otros municipios.