El Bloque, el PP y la Diputación en juego

Serxio González Souto
Serxio González VILAGARCÍA

AROUSA

Análisis | Las pullas de Fole rompen la cordialidad con los nacionalistas

23 may 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

?ecididamente, el estatus quo en el que durante tres años se ha movido la política municipal en Vilagarcía ha saltado hecho pedazos tras el movimiento institucional protagonizado por el BNG. De un zarpazo, aquella entente cordial que existía entre el grupo nacionalista y el Partido Popular que representa Tomás Fole ha pasado a la historia. Y es al portavoz conservador a quien corresponde el mérito o el demérito de haberlo enterrado con las pullas que envió a su homólogo en el Bloque, Xosé Castro Ratón, tanto en el pleno del pasado jueves como en la rueda de prensa que celebró al día siguiente. Cabe recordar algunas de las críticas que Fole dedicó a las filas nacionalistas a cuenta de su respaldo al proyecto Luz Salgada. Esta decisión fue calificada por el presidente popular como «bajada de guardia ante el poder», amén de retratar al BNG como una novia en busca de baile con el gobierno local, a la que Gago habría dado puerta año tras año hasta ahora. Era la primera vez en todo el mandato en la que el PP se adentraba en la censura directa a la trayectoria municipal del Bloque. Y ayer recibió cumplida respuesta por parte de los nacionalistas. Discurso «atolondrado» Fue su portavoz, Xosé Castro Ratón, quien golpeó en primer lugar. «¿É que o PP pretende botar a Gago da alcaldía atacando ao BNG e ao resto da oposición», se preguntó el concejal para, a continuación, definir el discurso de Fole como «atolondrado, feble e construído en función de parvadas, como baixar a garda ou esa particular interpretación política sobre que formacións son as que soben e as que baixan». El portavoz del Bloque cree que «alguén lle debería amosar a Tomás Fole as enquisas que funcionan por aí». E, inmediatamente, aportó lo que, para su grupo, constituye la clave del cambio de onda experimentado por los conservadores: «Todo isto é porque o PP xa ten desbotado dar a batalla polo goberno local, pero si ve que Vilagarcía é un punto determinante para a batalla pola Deputación, e que a diferenza entre eles e o BNG pode determinar un cambio no goberno provincial». En pocas palabras, los nacionalistas creen que la gaviota se juega contra ellos, en Vilagarcía, su futuro en la Administración provincial. De hecho, si el Bloque es capaz de reducir su diferencia con el PP en O Salnés en 1.740 votos, con respecto a los resultados cosechados en el 2003, los conservadores perderían uno de sus dos diputados por la comarca -hay tres en juego- en favor del BNG. Manuel Rico se encargó de lanzar la segunda andanada. El número dos del Bloque postuló la existencia, en las filas populares, de dos líneas, «unha de moderación, centrista, un esquema que levou ao grupo municipal do PP mesmo a escapar de certas actitudes, e outra que pedía máis madeira». Ahora, en cambio, los nacionalistas entienden que se impone «o modelo de Madrid: ''Contra todos''». Y, para el BNG, el momento en el que se produce semejante timonazo no es inocente: «Dá a impresión de que dende o seu último congreso local hai directrices ou orientacións neste sentido». La cordialidad, c'est fini.