Vilagarcía alumbra el proyecto Luz Salgada de la mano de PSOE, BNG e Ivil

Serxio González Souto
Serxio González VILAGARCÍA

AROUSA

El pleno asume el crédito de 6 millones de euros con la abstención del PP y el rechazo de EU Fole y Fajardo reprochan a los nacionalistas su respaldo a la iniciativa de Ravella

18 may 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

?i es cierto que nadie se acuesta sin saber una cosa más, los vilagarcianos tendrán que buscar sus nuevos conocimientos lejos del pleno que ayer se celebró en la Casa Consistorial. Porque, en lo que a novedades se refiere, la decisiva sesión, en la que la corporación debatía la asunción del crédito que hará realidad Luz Salgada, no aportó nada, excepto la revelación del sentido de dos votos que, por otra parte, se veían venir. El Partido Popular se abstuvo y Rivera Mallo otorgó una aprobación condicionada a una serie de requisitos que Ravella no tuvo problema en aceptar. La capital arousana se embarca, en definitiva, en uno de sus mayores retos, el de la conversión del cauce bajo del río de O Con en el eje sobre el que se construya el futuro de la ciudad. Y lo hace de la mano de PSOE, BNG e Ivil. Es evidente que Vilagarcía se encuentra inmersa en un nuevo tempo político. No por casualidad, los tres grupos que alumbran Luz Salgada son los mismos que aprobaron los presupuestos de este año. La colaboración entre socialistas y nacionalistas, bajo la mirada de los independientes, abre un abanico de posibilidades que hasta hace pocos meses resultaban impensables. El primer fruto de ello es el ambicioso proyecto que verá la luz gracias a un préstamo de 5,9 millones de euros, a un interés del 0,5%, con un período de caducidad de cinco años -no se comenzará a pagar hasta el 2011- y un plazo de amortización de diez, tal y como expuso el alcalde, el socialista Javier Gago. Consciente de la necesidad de explicar detenidamente su postura, el portavoz del BNG, Xosé Castro Ratón, recuperó la argumentación ya expuesta públicamente acerca de la asunción de riesgos y un paso que los nacionalistas dan para, entre otras cuestiones, aprovechar la oportunidad de «situar unha actuación que rectifique os erros do pasado, evitando que o cemento vaia por diante da planificación». La creación de un pulmón verde que comunique la zona de A Florida con la desembocadura del río y la absorción de al menos parte de la finca de Ouro para el patrimonio público son las líneas maestras de su propuesta. Pronto se pudo comprobar que, efectivamente, las explicaciones del Bloque venían a cuento. Porque lo primero que hizo el presidente local del PP, Tomás Fole, fue criticar el respaldo de los nacionalistas a Luz Salgada. Algo que, aseguró el conservador, supone «romper la coherencia política» demostrada por los de Castro Ratón hasta este momento. Fole centró sus esfuerzos en atacar el proyecto desde dos puntos de vista. Para empezar, al líder popular le parece sospechoso que Gago se decida a romper el límite legal de endeudamiento de las arcas municipales -establecido en el 110% del capital vivo- en estos momentos, «cuando gobiernan la Xunta con el Bloque, que es la Administración que deberá autorizar ese nivel de deuda». Pero, además, el PP sostiene que, lejos de ceñirse al objetivo del crédito, potenciar el turismo, Luz Salgada sólo se traduce en «una serie de reordenaciones urbanísticas». Su dura intervención hacía prever una respuesta contundente por parte del regidor. Sin embargo, Gago se mostró conciliador. Rebatió lo dicho por Fole -«con esta operación de crédito lo que pasaremos a destinar a toda la deuda municipal es el 15,73% de nuestros ingresos corrientes»- pero abrió la mano a todos los grupos, «incluso a los que ahora voten que no», para una elaboración consensuada de la iniciativa. Se sumó al sí Rivera, quien entiende que la postura del BNG no hace sino dar la razón «a quienes desde el principio estuvimos por la responsabilidad», dijo. E introdujo cuatro peticiones, de las cuales la más novedosa consiste en el compromiso de Ravella de no acudir a más créditos de los que se amorticen en tanto no se vuelva a bajar de aquella barrera del 110%. Juan Fajardo, por su parte, se empleó con profusión en el rechazo a la iniciativa. Para Esquerda Unida, Luz Salgada sólo tiene dos objetivos: el desarrollo urbanístico de las bolsas de suelo del entorno de O Con y la construcción de un aparcamiento subterráneo «que acabará en mans privadas». Por lo demás, añadió su portavoz, la idea de abrir zonas verdes no constituye más que «unha excusa». Fajardo tiró también contra el BNG, y dijo no comprender que la formación nacionalista «lle dea un cheque en branco ao goberno local a un ano das eleccións, para proseguir a súa política do ladrillo como única fonte de riqueza».