El alcalde advierte de que es una obra de interés general, «no un intercambio de cromos»
08 may 2006 . Actualizado a las 07:00 h.?Que los vecinos se reúnan en asamblea es de lo más sano, lo que no me lo parece es que haya personas que las utilicen para mentir y manipular». Así se refirió ayer el alcalde de Vilagarcía, Javier Gago, a la reunión que la semana pasada mantuvieron los vecinos de Bamio con respecto a la ejecución de las obras de reforma de la vía del ferrocarril a su paso por la parroquia arousana. Lo primero que el regidor aclaró es que el gobierno municipal «está dispuesto a servir de puente entre los vecinos y el Ministerio de Fomento» para solventar cualquier problema que surja al hilo de las obras y conseguir que los perjuicios a los que puedan dar lugar sean mínimos. «A lo que no estamos dispuestos -añadió- es a un intercambio de cromos. Esta es una obra de interés general, y esas contrapartidas que se plantean son, precisamente, la modernidad y el progreso». En este sentido, recordó el acuerdo unánime de partidos, sindicatos y empresarios en el Consello Económico e Social al respecto, y acusó de «mentir» a quien, en la asamblea, planteó que Ravella tenía dinero para las aceras -la competencia es de la Xunta- o que el Ayuntamiento se beneficiaría de la desaparición de traídas particulares.