El palomar Los vecinos de Ribadumia organizaron una churrascada de confraternidad y la coral de la asociación O Castro de Baión ejerció de anfitriona en su tradicional festival
06 may 2006 . Actualizado a las 07:00 h.Ese era el objetivo de la jornada organizada ayer por los residentes en Ribadumia, conocer a los que en los últimos tiempos se han traslado a vivir a este municipio arousano. Y como no hay mejor forma de hacer amigos que con una buena comilona, pues a eso se dedicaron en la carballeira de Barrantes. No faltó ni el churrasco, ni el buen vino y, entre huesito y huesito de carne, los vecinos fueron haciendo amigos. Los nuevos inquilinos La idea, original por cierto, surgió de un grupo de vecinos que se dio cuenta de que en los últimos tiempos el municipio había cambiado mucho. Gente de otros lugares de la comarca se mudó a esta localidad y son muchos los que todavía no se conocen. Así, se decidió organizar una jornada en la que pudieran charlar y hacer amigos, por eso de que la convivencia se haga más amena. La iniciativa fue todo un éxito y, seguro, que se lo pasaron en grande. Hacer amigos es también el objetivo del festival de corales que todos los años organiza la asociación O Castro de Baión. Además de deleitar a los vecinos con un magnífico concierto, al que por cierto asisten más de ochocientas personas, los integrantes de esta multitudinaria agrupación confraternizan con otras corales de toda España. Para eso organizan una comida a la que, ayer, asistieron corales de Santiago, Burela, Maside, Pontevedra, Benavente y Mira, en Portugal. Claro que, después del banquete, tuvieron que subirse al escenario para actuar porque había centenares de personas esperando su concierto.