La asociación Illa de Arousa decide pedir su baja definitiva en Opmega

La Voz M. S. | VILAGARCÍA

AROUSA

Los isleños han decidido cerrar así su enfrentamiento con la directiva de Figueira Ramón Dios dice que se van «sen rencores» y no cierra las puertas a acuerdos puntuales

11 abr 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

?a asamblea de Illa de Arousa aprobó el viernes dar una última oportunidad a su permanencia en Opmega. En una reunión de presidentes que solicitaron para el lunes, los isleños explicarían una serie de propuestas que la central debería aceptar. Si ello ocurría, Illa de Arousa permanecería en la organización de productores. Si no era así, la directiva de la agrupación isleña tenía el mandato de pedir la baja en Opmega. Pero lo cierto es que ninguna de esas dos hipótesis se produjo finalmente. Pese a la petición escrita enviada por Illa de Arousa, no se convocó para el lunes la cita solicitada. Así que ayer, en una reunión de directiva, el equipo de Ramón Dios García decidió que el tiempo de las oportunidades se había acabado. En consecuencia, han decidido solicitar su baja definitiva en la central mejillonera. A última hora de la tarde, de las oficinas de la asociación isleña salía un fax en el que se comunicaba esa decisión a la directiva de Opmega. La idea del equipo de Ramón Dios era que si en el seno de la central no hay interés por su permanencia, como a su entender se ha demostrado, no caben ya más intentos por su parte para mantener viva una relación en la que no existen más que problemas. No obstante, a pesar de la rotundidad de su decisión, Illa de Arousa todavía seguirá algunos días bajo la disciplina de la central. Será la asamblea de Opmega la que tenga que certificar esa marcha. Ello ocurrirá posiblemente el lunes, una vez que hayan transcurrido los festivos de Semana Santa. Los isleños han decidido irse de Opmega ante las continuas discrepancias que mantenían con la directiva de la organización. No obstante, a la hora de pedir su marcha, la asociación ha decidido hacerlo «sen rencores». Esa al menos era la intención que ayer ratificaba el presidente isleño, Ramón Dios. Tampoco se cierran las puertas a mantener futuras negociaciones. «Non quita que poidamos falar doutro tipo de cousas no futuro», apuntaba ayer el presidente Ramón Dios. Pero, eso sí, serían acuerdos sobre asuntos puntuales. Así las cosas, Illa de Arousa comenzará en pocos días su andadura en solitario, lejos del paraguas de Opmega, bajo el que se ha cobijado desde la fundación de la central mejillonera. En todo caso, a pesar de que el martes posiblemente la asociación isleña comience a caminar en solitario, todo indica que los vínculos con Opmega no se cortarán tan de raíz. Ambas partes tendrán todavía que sentarse a negociar las condiciones de ese divorcio.