Entrevista | Domingo Docampo Tras volcar la Universidad en la sociedad y contribuir a un nuevo modelo de financiación, Docampo cree que el reto ahora es la internacionalización
08 abr 2006 . Actualizado a las 07:00 h.En su mandato, Docampo hizo realidad el sueño que no había cuajado con los dos últimos rectores: la Ciudad Universitaria de Vigo. Orgulloso del «modelo» instaurado, no quiere que se le recuerde «sólo por las obras», sino por el cambio de mentalidad y la conexión de la Universidad con la sociedad y el tejido industrial próximo. -¿Cree posible ahora un cambio de gobierno? -No lo espero. Todo el mundo sabe quién es mi candidato. Pero ocurra lo que ocurra la Universidad en Vigo se ha hecho acreedora de un margen de confianza social. Los equipos que vengan tendrán que aumentar ese margen. Reducirlo sería un grave error. -¿Con qué se queda de su mandato? -Hubo mucha construcción y da la impresión de que he sido un rector arquitecto. Eso era lo urgente, pero no lo más importante. Había que instaurar en Galicia un estilo de gobierno en el que las reglas estuvieran claras y hubiera transparencia. No digo que antes no la hubiera. Pero sumamos las reglas de un plan de financiación que cambia toda la concepción. Ahora se compite mejor. Después, quisimos volcarnos en la sociedad. Si no tenemos en cuenta que el sector empresarial estará siempre pendiente de la Universidad no estamos en el mundo. A eso le dediqué mucho tiempo. Había que convencer a mucha gente de que la Universidad estaba cambiando. También creí bueno estar presente en determinados foros. En mi segundo mandato fui presidente del espacio europeo dentro de la Conferencia de Rectores y presidí la subcomisión de enseñanzas técnicas. Y luego están los campus. En mi primer mandato, fueron un problema. En el segundo, una bendición. Aprovechamos la diversidad para hacer proyectos muy diferentes en cada uno. Y funcionó. -¿Qué falta por hacer? -Todavía no tenemos una internacionalización adecuada. Hemos avanzado en la beca Erasmus, pero estamos lejos de un intercambio de estudiantes bueno. Pese al buen trabajo de la Oficina de Relaciones Exteriores, no atraemos estudiantes. Éste es un problema de toda la Universidad gallega y la gran asignatura pendiente. -¿Cuál es el reto de las nuevas titulaciones? -Los postgrados. Y en este sentido no hay que tener deseos, sino proyectos. Es urgente un gran proyecto de formación en el ámbito marino. Una persona que en Europa quiera saber algo de mar debería saber que hay que venir a Vigo. Esa es la única manera de competir. Lo mismo en el ámbito de las telecomunicaciones, en el tema de las energías renovables o en el ámbito de las ciencias alimentarias. Para mí estos son los retos de la próxima década. -¿Rechazó muchas ofertas políticas? -No tantas. -¿Y ahora?, ¿está abierto a nuevas ofertas? -Estoy abierto a todo. -¿En el ámbito local, autonómico o estatal? -Supongamos que hubiese alguna oportunidad. Si yo diera mi aprobación, sería más posible el carácter estatal o autonómico que el local. -¿Nos parecemos a las universidades europeas o americanas? -Newcastle, por ejemplo, tiene 17.000 estudiantes y 259 millones de libras de presupuesto. Cuatriplica nuestra financiación por estudiante. En Estados Unidos manejan a veces 70 veces nuestro presupuesto, que son cerca de 5.000 euros por estudiante y año. Esta es la realidad y, el resto, divagaciones. En el Reino Unido se hacía I+D hace dos siglos y medio. Aquí empezamos ahora. Tenemos 25.000 alumnos. La matriculación ya no caerá más. Hay que mejorar la financiación, el modelo docente y la estrategia. Esa es la receta.