Incompatibilidad de caracteres

La Voz

AROUSA

La cosa política

25 mar 2006 . Actualizado a las 06:00 h.

?l margen de las posiciones claramente asentadas a ambos márgenes del espectro político de Vilagarcía, las de Juan Fajardo y José Luis Rivera , los aires que recorren los bancos de la oposición municipal no son, precisamente, los de la certidumbre y la firmeza. Enfrentados Castro Ratón a la margarita de repetir o no al frente del BNG, Tomás Fole a la voracidad interna del propio Partido Popular, cualquiera diría que ante Javier Gago y el PSOE se abren tiempos de bonanza y calma chicha. Y es verdad que en la casa socialista comienza a pensarse ya en la posibilidad de recuperar la mayoría absoluta en las elecciones del año que viene. Pero, precisamente por ello, el patio empieza a revolverse ante la perspectiva de elaborar la candidatura. En semejante tesitura, sólo un factor se da por sentado antes de empezar: Javier Gago encabezará, por quinta vez consecutiva la lista; aunque el alcalde no ha despejado la incógnita, nadie en el PSdeG duda hoy por hoy de que se presente a la reelección. Todo lo demás es discutible. Hay, eso sí, concejales que cuentan con muchas probabilidades de continuar en la órbita municipal. El reciente portavoz, Francisco de la Barrera , siempre que lo quiera, sería uno de ellos. Tampoco Alejandro Quintela parece tener problemas por delante. Ni María Araújo , a la que favorecen su perfil mediático y su condición de mujer, pues no en vano también las candidaturas locales del PSOE habrán de aplicar, en la medida de lo posible, la paridad de sexos. Sin embargo, a ninguno de ellos le faltan detractores más o menos incisivos. La relación verdaderamente delicada, no obstante, está en otra parte. Sus protagonistas son el responsable de Deportes, Carlos Guerrero, y el titular de Cultura y Fiestas, Roberto Araújo. La incompatibilidad de caracteres se viene arrastrando desde hace ya demasiado tiempo en el seno de Ravella. Y Guerrero, al que se reconoce una buena gestión en un terreno tan complicado como el de la fundación pública de deportes, una elevada capacidad de conectar con la gente, un grado de conocimiento importante y una implicación social indudable, no parece demasiado dispuesto a repetir la experiencia. En el PSOE, quien más quien menos calcula ya que si uno entra en el equipo, el otro sale. Falta por saber cuál de los dos se despide. O comprobar si, por contra, Gago es capaz de hacer encaje de bolillos para trenzar una candidatura en la que ambos estén de nuevo presentes con las bendiciones del partido. La solidez de Araújo Dicen, quienes le conocen en las distancias cortas, que a Araújo le pierden en ocasiones las formas, no el fondo. En cualquier caso, la reconciliación entre él y Guerrero se antoja difícil. Y lo cierto es que el distanciamiento con respecto al colectivo de creadores y a quienes, durante años, han sostenido la vida cultural de la capital arousana es un hecho palpable. A su favor juegan, en cambio, el respaldo político y anímico que le ha prestado al alcalde en los momentos más bajos y su proyección al frente del auditorio y las fiestas. Esta es, sin duda, la papeleta más complicada, pero no la única que los socialistas deben solucionar. En la parroquia del puño y la rosa hay quien apuesta por revisar la posición del primer teniente de alcalde, Manuel Rodríguez Cuervo . Desde el lejano 1991, año en el que su acuerdo permitió el acceso del PSOE a Ravella, Cuervo siempre ha acompañado a Gago como su número dos; primero, como independiente, a partir del 2000, como militante. Aquí hay opiniones para todos los gustos. Desde la idea de que podría dejar la lista, hasta su continuidad en el mismo puesto, pasando por la posibilidad de un emplazamiento más retrasado dentro del grupo de cabeza, abriendo así el segundo escaño a otra persona. La propuesta más radical no tiene demasiados visos de prosperar. Cuervo, al fin y al cabo, sigue manejándose bien, administra su influencia mandato tras mandato, y a más de uno su ausencia podría despertarle fantasmas y sobresaltos. ¿El retorno de Machote? El viento de la renovación sí podría arremolinarse en torno a Victoria Hierro , la veterana concejala de Muller, y tal vez alrededor de Silvia Rubianes , la teórica depositaria de la representación de Vilaxoán. Mentar Vilaxoán y mentar a Francisco Muñiz , « Machote» , es todo uno. Y el ex concejal, muy enfadado desde su caída en el 2003, está dispuesto a adquirir un espacio propio en la vida municipal, sobre todo después del fracaso de sus intentos por asumir la dirección de la Asociación de Veciños y acceder al consejo de administración de la Autoridad Portuaria. Habrá, por lo tanto, que tener en cuenta a Machote, que comienza ya a moverse para tomar posiciones, si no en persona, sí a través de gente de su confianza. A todo esto, la candidatura que se presente en el 2007 debería contener el germen de la sucesión. Pero Jesús Paz ya no está, y este es otro de los quebraderos de cabeza al que se enfrentan los socialistas. Los aires de renovación han de completarse con otras incorporaciones, muy especialmente de gente joven. ¿Más nombres? El antiguo secretario xeral de Xuventudes Socialistas, Xabier Álvarez Pombo está de vuelta, y parece tener ganas; el actual responsable de la organización juvenil y miembro de la ejecutiva, Álvaro Carou, también pide paso; Loli Couso forma parte del comité nacional del PSdeG y podría reclamar la antorcha de Vilaxoán para sí. Una última consideración: si los sondeos sobre la Diputación son propicios, habrá sorpresas. Mucho tomate.