Apuntan a la escasez de bolsas de terreno para poder hacer viviendas sujetas a ayudas El alto precio del suelo llega a repercutir hasta en un 60% en el coste final del inmueble
23 mar 2006 . Actualizado a las 06:00 h.SOBRECOSTE EN LA HIPOTECA. La diferencia entre un piso protegido y uno libre llega a superar los cincuenta mil euros. Pontevedra cierra los caminos a los recursos para abaratar la vivienda. En un mercado que ha visto engordar sus precios en un 60% desde 1999, la construcción de pisos protegidos se antoja cada vez más dificultosa. Carlos Oubiña, presidente de la Cámara de Comercio de Vilagarcía y portavoz de promotores de vivienda protegida, apunta algunas claves. «Hoy por hoy es un utopía construir pisos de protección en Pontevedra», asegura tras recabar la opinión de otras empresas que se dedican a la construcción de pisos de venta en condiciones favorables. El causante de todo el desajuste es la falta de suelo y una escasa planificación, aseguran en el sector. «El precio del módulo no subió ni de lejos lo que se encareció el suelo», explica Oubiña. En este punto es crucial apuntar a la necesidad de que los ayuntamientos regulen a través de sus planes generales bolsas de suelo para construir pisos con algún tipo de protección. Carlos Oubiña lo explica de forma gráfica: «Esto es más fácil de lo que parece. Si yo carezco de suelo específico es imposible que construya a 1.112 euros el metro cuadrado». En un mercado como el pontevedrés, donde los empresarios del sector detectan una falta importante de suelo, cualquier promoción al margen de la protección en la calificación del terreno se traduce en sobrecostes del suelo, que llegan a repercutir hasta en un 60% en el precio final de la vivienda. Entretanto, el mercado local es uno de los que ha visto como se han encarecido más sus precios. El Observatorio Inmobiliario del Centro de Investigación Financiera de Caixa Galicia ha constatado cómo en Pontevedra se ha registrado uno de los mayores encarecimientos de la vivienda en los últimos años. Los compradores pontevedreses hacen frente a un mercado que, sólo entre 1999 y el 2003, acumuló un crecimiento de los precios del 51,3%, sólo por debajo de Vigo y muy por encima de ciudades de similar tamaño, como Lugo u Ourense, cuyos índices casi duplicó en el mismo período. Los promotores reclaman una mayor planificación una vez que se ponen en marcha los planes urbanísticos. Pero eso es sólo una segunda fase, porque el verdadero problema con el que se topan ahora es con la falta de espacios donde edificar. «Los ayuntamientos tienen que hacer planificaciones a cincuenta años vista -sostiene Oubiña-, pero eso los que los están haciendo, porque la situación actual es de una parálisis total». Planificación demorada Los promotores aducen que situaciones como la pontevedresa, donde la modificación del actual Plan General sufre una importante demora sobre el calendario previsto por problemas en la cartografía municipal, son especialmente preocupantes. «Los sistemas comunistas se acabaron. La ley de la oferta y la demanda es clara: si se pone mucho suelo en el mercado, y la única fórmula es a través de los planes generales, los pisos se abaratan», razona Oubiña. Los cálculos son claros. Con suelo específico para vivienda protegida, la repercusión del precio del suelo sobre cada vivienda construida es de unos 24.000 euros. Para las viviendas libres se multiplica hasta los 90.000. En Pontevedra, sólo tres de cada veinte pisos gozan de algún tipo de protección.