Reportaje | Robo de un coche Bien pudiera ser una película de El Vaquilla. Tras robar el coche en una calle de Cambados, atracan un estanco y lo dejan oculto en la maleza, en Lugo
17 mar 2006 . Actualizado a las 06:00 h.José Montiel vivió en una metrópoli como París, en una ciudad turística como Torremolinos pero ha tenido que ser en el apacible Cambados donde le vinieron a robar el coche. Ocurrió el martes, al filo de las cuatro de la tarde, en el barrio marinero de San Tomé. Aparcó en la calle Narciso Pérez con las luces de avería puestas porque iba a tardar un instante. Sólo se trataba de ayudar a entrar en casa a su cuñado Pepe que tiene las costillas rotas debido a un accidente. José asegura que tardó sólo unos minutos y que cuando salió a la calle, su coche ya no estaba. La incredulidad inicial dio paso a la desesperación. Alguien se había llevado su flamante Peugeot 406 3162 CLT, gris metalizado y con sólo 40.000 kilómetros de rodaje. A plena luz del día Alguien se lo acababa de robar a plena luz del día y ante los ojos de todo el mundo, pero con la mala suerte de que nadie vio nada. Las denuncias en la Policía Local y la Guardia Civil pronto obtuvieron resultados. El jueves por la tarde recibió una llamada del cuartel avisándole de que su coche había aparecido, tirado entre la maleza en un monte de Guitiriz (Lugo). José sintió una agradable sensación de alivio no exenta de incertidumbre por conocer cómo había quedado su vehículo. Porque este malagueño de cuna y gallego de adopción es de los que mima el coche como a un niño y lo tiene como una patena. De muy distinta guisa lo encontró el jueves por la noche cuando llegó a Lugo. Lleno de basura La carrocería presentaba rayazos por todas partes. En el interior faltaba la documentación del vehículo y algunos discos y el antes lustroso cuero de la tapicería estaba atiborrado de botellas, basura y colillas. También había mucho tabaco. La Guardia Civil cree que los ladrones atracaron horas antes un estanco en Guitiriz y que abandonaron el coche por temor a que pudiesen ser localizados. Ahora llega el momento de la investigación. El vehículo está depositado en el cuartel del municipio lucense para que los peritos puedan tomar las muestras de las huellas y otras pistas que ayuden a resolver el caso. Entre tanto, José sigue sin coche y haciendo cuentas para ver si el seguro corre con los gastos de la reparación. Esa es otra batalla.