Menos cemento y más saneamiento

AROUSA

AREOSO | O |

17 mar 2006 . Actualizado a las 06:00 h.

PRIMERO fue el paseo marítimo hasta Carril, después el complejo de la TIR y el parque Miguel Hernández y pronto le tocará al entorno del río Con. El Gobierno central acaba de autorizar un crédito de 8 millones de euros para el proyecto Luz Salgada: una ambiciosa actuación que cambiará otra de las caras de la ciudad y que consolida el avance que ha experimentado Vilagarcía en pocos años, desde el punto de vista urbanístico y, también, de los servicios y equipamientos. Pero no sólo Vilagarcía. En mayor o menor medida, todos los ayuntamientos de la comarca han dado el estirón. Cambados es otro claro ejemplo. Baste con echar un vistazo al flamante paseo que recorre de norte a sur el casco urbano, la recuperación de su meritorio casco histórico o sus infraestructuras deportivas. Cambados crece, y también crecen Vilanova, O Grove y A Illa. Me contaba el otro día una amiga isleña que nunca tantas grúas se vieron desde el mirador de O Santo. A nuestros pueblos les va bien. Hay más edificios, más jardines y más papeleras en las calles. Pero seguimos barriendo demasiado para debajo de la alfombra. Un informe de la Consellería de Medio Ambiente cuantificó hasta setenta puntos de vertido sólo en la ensenada Umia-O Grove. Los concellos se siguen ocupando más de las obras que venden imagen que de sus alcantarillas, pese que, es verdad, hay mucho millón del Plan Pomal enterrado en tuberías. Pero la realidad es tozuda y el caso es que la ría sigue recibiendo porquería. ¿La solución?, no veo yo a nadie presentándose a las municipales con el eslogan «menos cemento y más saneamiento». Quizá cuando ya no haya mejillón en las bateas o la contaminación impida darse un chapuzón en la playa. Quizá cuando el problema deje de ser sólo medioambiental y sea, además, económico. Quizá.