Puro Loro, viva Ravachol

ALFONSO GONZÁLEZ

AROUSA

EN LA ONDA | O |

28 feb 2006 . Actualizado a las 06:00 h.

MENUDO lío el que se ha montado con Ravachol y su trajecito de baño. El debate resulta inexplicable fuera de Pontevedra, e incluso aquí sería pueril si lo sacamos de su contexto. Pero algo tendrá el pájaro cuando los que gobiernan intentan atraerlo hacia su causa y los que se oponen convocan ruedas de prensa para criticar presuntas manipulaciones a la mascota del entroido local. Es difícil de explicar que el loro pretenda criticar el mal estado del río que cruza la villa de Pontevedra vistiendo un bañador de importación y con un parasol que, casualmente, lleva el anagrama del concello: Puro Lérez. Si así fuera, mejor sería presentarlo lleno de porquería, de esa que aun hay en el río, después de tantos años de ser utilizado como cloaca de la ciudad. Está claro que todos han utilizado al loro. Incluso algunos socialistas reconocen en privado que están encantados porque «la jugada les ha salido mal a los del BNG». Lo peor de todo esto es que Fernández Lores tendrá que bañarse solo en el Lérez porque Teresa Casal ya rechazó la invitación argumentando que «eu non me baño onde haxa múxeles». Ese baño en las cristalinas aguas del Puro Lérez se aguarda por cierto con expectación en ambientes de derecha; algunos ya comparan el chapuzón de Lores con el de Fraga en Palomares; dicen que en ambos casos serán baños purificadores, para demostrar que no hay contaminación, y que los extremos se tocan. Y ante tanto despropósito, ¿que dirá Ravachol?, el auténtico, aquel pajarraco que pasó a la historia de Pontevedra por no dejar títere con cabeza, por ser criticón, soez, mal educado y mal hablado. Seguro que se parte de risa y se enfurece a la vez al ver como aquel Loro burlón lo han convertido en una cotorra sumisa.