El fiscal acusa de homicidio frustrado a un gitano por la reyerta de Cambados

La Voz C. R. | VILAGARCÍA

AROUSA

VÍTOR MEJUTO

Sostiene que Ángel Jesús Jiménez apuñaló a un matrimonio e hirió a otros feriantes calés Cuatro vecinos de los poblados de Cornazo y Rubiáns serán juzgados en Pontevedra

21 feb 2006 . Actualizado a las 06:00 h.

Los vecinos que el 24 de noviembre del 2004 asistieron al mercadillo de Cambados fueron testigos de un sangriento enfrentamiento entre feriantes oriundos de los poblados gitanos de Cornazo y Rubiáns. Durante media hora los clanes enfrentados se hirieron a navajazos y con barras metálicas. El balance final fueron seis heridos -entre ellos, un matrimonio apuñalado en estado grave- y varios detenidos. Está previsto que el juicio para aclarar este complejo suceso en el que se mezclan enfrentamientos entre clanes, venganzas y embrollos pasionales se celebre en el mes de junio. Por de pronto, el fiscal ha redactado ya el escrito en el que pide penas de prisión para cuatro acusados. Según reza en el texto, todo empezó cuando Ángel Jesús Jiménez Borja, su hermano Ricardo Jiménez Borja y Miguel Jiménez Montoya, todos ellos del clan de Cornazo, se cruzaron en el mercadillo de Cambados, en el que todos ellos tenían puestos de venta, con Enrique Díaz Jiménez, Juan Jesús Jiménez Borja, su hermano Francisco Jiménez Borja, su esposa Rocío Amaya Jiménez y José Carlos Jiménez Amaya. Motivados por viejas rencillas, unos y otros iniciaron una discusión que poco a poco fue subiendo de tono, hasta que Ángel Jesús Jiménez, provisto de una barra metálica y una navaja, le propinó un golpe en el costado a Juan Jesús Jiménez. La agresión desencadenó una sangrienta serie de sucesos. Juan Jesús le dio luego una paliza a Ángel Jesús, y éste «con la finalidad de dar muerte» le asestó una puñalada a Francisco Jiménez Borja y a su mujer, Rocío Amaya Jiménez, a la que ya en el hospital tuvieron que extirparle la vesícula biliar. Según el ministerio fiscal, en ambos casos, «de no haberse recibido asistencia quirúrgica inmediata, habrían ocasionado su fallecimiento». Por si el castigo contra la mujer no había sido suficiente, Ricardo Jiménez, hermano del presunto agresor, la golpeó después con la barra metálica y Enrique Díaz, del clan de Rubiáns, le asestó varios golpes en la cabeza a Miguel Jiménez, de Cornazo. Luego, Ángel Jesús hirió con la navaja a José Carlos Jiménez y a Enrique Díaz, y antes de que los agentes de la policía local y de la Guardia Civil fueran capaces de parar la reyerta, todavía Enrique Díaz golpeó en la cabeza a Ricardo Jiménez. Penas para cuatro El fiscal culpa a Ángel Jesús Jiménez de dos delitos de homicidio en grado de tentativa y pide por cada uno de ellos siete años y seis meses de prisión, además de dos delitos de lesiones, por los que pide tres años de cárcel; a Ricardo Jiménez Borja le acusa de un delito de lesiones por el que pide tres años y a Juan Jesús Jiménez le imputa dos delitos de lesiones, lo mismo que a Enrique Díaz, para los que también pide tres años de prisión. Ninguno de ellos podrá acercarse en diez años a los domicilios de los demás involucrados en la pelea. Además, Ángel Jesús Jiménez deberá indemnizar con más de veinte mil euros a las personas a las que presuntamente hirió o apuñaló. A Juan Jesús Jiménez y Enrique Díaz les pide también compensaciones económicas para los damnificados, aunque de menor cuantía. Por el contrario, el fiscal solicita el sobreseimiento de la condena para José Carlos J.A., Francisco J.B. y Miguel J.M., al considerar que su participación «no colma las exigencias jurisprudenciales» relativas al caso que se va a juzgar.