Crónica | Consecuencias en el campo de As Sinas Durán culpa al colegiado del riesgo que corrieron público y jugadores en el maltrecho estadio vilanovés. Incluso anunció a un miembro de la escuela de fútbol que demandaría al de negro
20 feb 2006 . Actualizado a las 06:00 h.?ilanova parece abocada al continuo sobresalto. El pasado sábado, el temporal casi se llevó por delante la grada del campo de fútbol de As Sinas. Los veteranos de Caleiro y Vilagarcía a la fuga entre planchas de uralita volantes, quince anonadados asistentes, entre ellos algunos chavales, y el mismísimo árbitro, obligado a suspender el encuentro en el minuto 38, ante el evidente riesgo de que la estructura en la que se sentaba el público se viniese abajo. No hubo heridos de puro milagro, y eso fue lo mejor de todo. Pero hubo algo más: una serie de curiosas explicaciones sobre lo sucedido. Hace tiempo, mucho tiempo, que la Escuela de Fútbol Base de Vilanova reclama un campo nuevo al Concello. Hasta el momento no lo ha conseguido, pese a que los padres de los chavales han llegado a manifestarse por este motivo. Aunque el maltrecho estado del estadio es una evidencia, el regidor vilanovés, Gonzalo Durán, hizo partícipe el domingo a un miembro de la escuela de su particular visión sobre la responsabilidad acerca del riesgo que corrieron las sesenta personas que se encontraban en el campo de fútobl. La culpa, proclamó el alcalde, fue del árbitro. Es más, Durán anunció que iba a estudiar seriamente la posibilidad de demandar directamente al colegiado. Tampoco acabó aquí la cosa, porque el primer edil continuó su argumentación señalando al presidente de la escuela balompédica, Manuel Alfonso Leiro, y asegurando que, de no ocupar él la presidencia, las nuevas instalaciones de As Sinas ya estarían en funcionamiento. Alfonso Leiro no ha tardado en responder al guante tendido por el regidor. Así, en primer lugar recuerda que él mismo advirtió a sus compañeros de las malas relaciones con Durán -el alcalde nunca responde a los escritos de la escuela y su presidente tiene prohibida la entrada en el despacho de la alcaldía- y presentó su dimisión. Como quiera que ésta no fue aceptada, y ningún padre tomó el relevo, Leiro sigue en el cargo. Pero «si el inconveniente para hacer el campo es este presidente, lo que hago en estos momentos y públicamente es poner mi cargo a su disposición; pídalo públicamente y argumente por qué este presidente tiene que dejar de serlo», reta el responsable de la escuela de fútbol al primer edil. «Le pido públicamente que se repare el campo de fútbol de As Sinas, se haga una grada provisional que cubra por lo menos donde están los suplentes y un poco más para el público, que se revise el muro, pues parece ser que se movía y no vayamos a tener otra desgracia, porque los seis equipos de la EFB de Vilanova tienen que seguir jugando pese a las inclemencias del tiempo». Esta es la solicitud pública con la que el presidente de la escuela finaliza su carta abierta a Gonzalo Durán. Por cierto, y para despejar dudas, Leiro invita al alcalde a hacer memoria, y constatar que los chavales han jugado en días peores, incluso el propio sábado. Pero, eso sí, lo han hecho «en campos más seguros, como el de Cambados».