ENTRE LÍNEAS
20 feb 2006 . Actualizado a las 06:00 h.HAY PROFESIONES de riesgo. La nuestra es una de ellas. Cada año, son muchos los compañeros que se dejan la vida por contarles lo que pasa en el mundo. Pero la de árbitro es una profesión chunga, chunga. Hagas lo que hagas, te echarán la culpa de todo. No hay verdad más cierta que nunca llueve a gusto de todos. En un juego en el que uno de los dos tiene que perder -porque hasta el empate es victoria o derrota- el de negro tiene garantizadas las iras de al menos la mitad del estadio. Pero lo que ya no es normal es que porque el temporal haga volar la cubierta de la grada de As Sinas y casi defenestre al público el alcalde de Vilanova amenace con demandar al árbitro porque considere que fue imprudente al no suspender antes el encuentro. Ante semejante jeta digo yo que esta vez será el colegiado el que se quede en fuera de juego.