Análisis | Polvareda en el proceso electoral La decisión de Pesca de reactivar los comicios para relevar a Eduardo Martínez ha desatado un aluvión de críticas contra la consellería que dirige Carmen Gallego
15 feb 2006 . Actualizado a las 06:00 h.LA COINCIDENCIA. ?as elecciones en la Cofradía de Vilanova se habían encasquillado con los censos. La Consellería de Pesca, alertada por el sector crítico del pósito, detectó una serie de errores en los listados y paralizó el proceso hasta que los nombres estuviesen claros, y el chocolate espeso. Su decisión agradó a los denunciantes pero hizo montar en cólera al patrón mayor, Eduardo Martínez, que empezó a advertir de maniobras subterráneas para dejar la cofradía vilanovesa en manos de un grupo afín al nuevo gobierno autonómico. Por sorpresa, como ocurre en los mejores culebrones, Pesca decidió el martes desbloquear el proceso electoral vilanovés al entender que la cofradía ya había cumplido con su deber y que los censos están ya depurados. Su decisión ha obrado un milagro: causar el mismo desagrado a Eduardo Martínez que a sus más firmes opositores. El del patrón mayor, eso sí, es un desagrado parcial. No puede ocultar que le alegra que el proceso electoral pueda, por fin, continuar. La carrera hacia las urnas volverá a comenzar en cuanto la comisión electoral lo ordene. ¿Para cuándo será? Martínez usó una de sus gráficas expresiones: «Non hai que demoralo, pero tampouco pasar sen durmir». Pero a Martínez no le convencen los argumentos esgrimidos por Pesca para reactivar las elecciones. Y es que los censos de la cofradía, dice, no han sido ni depurados ni nada que se le parezca. Lo único que se hizo, insiste el patrón mayor, es actualizar el listado de socios porque «desde que se producíu a paralización houbo cambios, e eses cambios houbo que recollelos para por o censo ao día». Es decir. La decisión de Pesca de reactivar los comicios demuestra, a juicio del patrón mayor, que la Xunta no tenía ningún motivo para paralizarlos. Por eso, los abogados del pósito estudiarán a fondo la cuestión y, de momento, no se descarta ningún tipo de acción judicial. Si el patrón mayor está disgustado, ¿estarán contentos sus oponentes con la decisión de la Xunta? La respuesta es un no rotundo. Están descontentos, para empezar, porque desde Pesca nadie les había comunicado, por lo menos hasta ayer a última hora, la decisión de reactivar el proceso electoral. «Tivemos que nos enterar pola prensa», se lamentaban ayer. Además, a este sector crítico les sorprende que el censo no se vuelva a exponer al público. «Se é legal, ¿cal é o motivo de que non se expoña?», se preguntaban. Quieren plantear esa cuestión, cara a cara, al secretario xeral de la consellería, López Sieiro, al que consideran responsable de los últimos acontecimientos. «Pero, aínda que lle temos mandado escritos, non tivo a ben contestarnos», explicaban miembros de la ex directiva de marisqueo a flote. Curiosamente, los críticos ven tras la decisión de Pesca las mismas maniobras extrañas que en su día veía Martínez, pero en sentido contrario. «O señor Sieiro tomou unha decisión equivocada. E que máis lle valería volver sentar ao seu amigo Eduardo Martínez no sillón de patrón maior sen andar coa pantomima das eleccións».